28 de diciembre de 2011
Polos opuestos que se complementan
Tomas Milian sufre un flashforward y le canta a Susan George aquello de los Pinker Tones:
Ni tú eres tan bella, ni yo soy tan bestia, pero a veces lo que nos gusta nos molesta.
Los hijos del día y de la noche (Sergio Corbucci, 1973). Diseño: Pere Koniec
24 de diciembre de 2011
“Policromía” vista por Néstor F.
Tras un largo acoso psicológico, el gran Néstor F. nos regala su magnífica aportación a Policromía (2010) y cierra el Polychromy Drawing Project de este año. Pero hablemos unos segundos de este joven dibujante. Porque además de asquerosamente joven encima posee un talento escandaloso. Nestor F. ha publicado en tropecientos sitios (¡Caramba!,Argh!,Quimera) y ha realizado varios cortos de animación. Vale la pena pasarse por su web y visionar joyas como Literalmente o Las batallitas del abuelo. Este último es especialmente brillante. Por su sencillez, por su contundencia y por su perfecta descripción de la vejez que narrará más de uno que conozco. Ojo al dato. Se impone una versión con la generación Facebook y tiempo al tiempo. Me gusta y te gusta.Y según parece, guionizado por Toni Junyent, otro estupendo tipo del que hablaremos en otra ocasión. Mientras tanto, les dejo un link a Un chico raro (2008), perturbador cortometraje dirigido por Javi Camino con guión y actuación de Junyent. Y no es casualidad que el cartel fuera diseñado por el susodicho Néstor. Sí, nada es casual en este texto. Todo está premeditado. Y con alevosía. 20 de diciembre de 2011
Tu cara me suena
El disco cae de un camión y queda abandonado en la cuneta. Pasan muchas semanas y muchas capas de polvo. Un auto se detiene y alguien vomita. Parte de aquello salpica la contraportada. Pasan más semanas y un mendigo lo recoge. Piensa en masturbarse pero antes de que se la saque, cae fulminado por aquel virus. El juez ordena levantar el cadáver y un agente a punto de jubilarse recoge el disco. Le gustaría escucharlo pero recuerda que rompió el tocadiscos en aquella pelea casera. Aparca junto a un contenedor abierto y lanza el disco por la ventanilla. Nunca tuvo buena puntería por lo que termina en la acera. Por un momento parece que alguien se ha interesado por el objeto, pero no. Falsa alarma. Era otra cosa. Pasan horas y nadie se interesa. Nadie reconoce a la cantante. Nadie repara en que fue una chica Peckinpah. No protagonizó una huida, ni enamoró a un barbudo y tampoco calentó a unos pueblerinos. Tan sólo acompañó a Warren Oates durante aquel viaje repleto de polvo y balas. Bastante y mucho más para que la recojan de aquella acera. Pero date prisa. Se acerca un perro. Y el amo no parece de los que recogen.
16 de diciembre de 2011
Mi barba tiene más de tres pelos
![]() |
| A Martin Scorsese nunca le gustó afeitarse. |
“Ahora que ya se puede llevar barba de cinco o seis días de forma continuada, me he pasado a la barba de ogro. Desde luego, si tienes una señora barba, la tienes que llevar asilvestrada. Una barba cerrada y arregladita es la cosa más moña que conozco. Es como si el yeti se hiciera la manicura. Es cursi y hortera. Las perillas, que no quedan bien a cualquiera, son las únicas barbas a las que, para mi gusto, les cuela un arregladito. Pero eso de arreglarse el cuello, dejárselo limpio, y que la barbita de geyperman empiece a nacer en la mandíbula da mucho mal rollo.
Las barbas de los científicos de finales del XIX molaban muchísimo, pero las de los escritores y intelectuales de principios del XX no molaban, Sí a las barbas de los ogros y de los brujos. No a las barbas afeminadas de los reyes y de los príncipes. No a la barba de Rajoy y tampoco a la de Rubalcaba. Sí a la de Rasputín y a la del Che Guevara. Y por supuesto, sí a mi barba.”
Fragmento de Llévela asilvestrada. Texto: Mikel Urmeneta - Kukuxumusu.
Las barbas de los científicos de finales del XIX molaban muchísimo, pero las de los escritores y intelectuales de principios del XX no molaban, Sí a las barbas de los ogros y de los brujos. No a las barbas afeminadas de los reyes y de los príncipes. No a la barba de Rajoy y tampoco a la de Rubalcaba. Sí a la de Rasputín y a la del Che Guevara. Y por supuesto, sí a mi barba.”
Fragmento de Llévela asilvestrada. Texto: Mikel Urmeneta - Kukuxumusu.
11 de diciembre de 2011
Gloria para el mendigo
"En Viridiana,
Luis (Buñuel) confió un papel importante a un verdadero mendigo que
pedía en los alrededores de los estudios. Es ese hombre delgado y de
mirada brillante que participa en la famosa cena cubierto con un velo de
novia y que juega con unas plumas de paloma. En la película se llama
“el leproso”. En cuanto terminó la grabación gastó rápidamente todo el
dinero que había ganado y retomó su vida de pordiosero. La película ganó
la Palma de Oro en Cannes y fue un éxito mundial, salvo en España, por
la prohibición. Un día se buen hombre entró en el estudio con una
alforja a la espalda mientras gritaba: ¡Me voy! ¡Ya soy famoso en
París!. Nadie puedo detenerlo. Se marchó a pie; y su cadáver apareció en
una fosa, ya frío, a cien kilómetros de Madrid."
Texto: Jean-Claude Carriere. Para Matar el Recuerdo (Ed.Lumen)
8 de diciembre de 2011
Sobredosis de Herbie
Me regalo un chute de diversión y revivo los sábados idealizados con la saga del coche más enérgico. Ahí va ese bólido (1969). La primera también es la mejor. Delicioso feeling ultra kitsch entre Dean Jones y Michelle Lee. Espectacular carrera final llena de absurdos gags. Herbie, un volante loco (1974). Genial idea: Herbie tiene un flashback y recuerda su triunfal pasado. Se reivindica con un duelo medieval entre autos. Herbie en el gran prix de Monte Carlo (1977). Herbie viaja a Francia y se enamora de Giselle, un Lancia Montecarlo. Lo mejor: las continúas distracciones amorosas y rencorosas que obligan a interrumpir la carrera. Herbie Torero (1980). Nuestro Volkswagen viaja a Sur América. Se enfrenta a un toro. Ya tenemos traducción para Herbie Goes Bananas. La otra opción era Herbie Sudaca. Pringoso capítulo final con odioso huérfano incluido. Me salto la adaptación para TV de Peyton Reed y miro con incredulidad Herbie, a tope (2005). Entre raya y raya, Lindsay Lohan rescata al escarabajo de un desguace y se convierte en dudosa campeona de Nascar. Papeles para Michael Keaton y Matt Dillon como villano de la función con vehículo patrocinado por Cheetos. Lo mejor: los títulos de créditos narrando la decadencia de Herbie, incluyendo su noviazgo con Kitt. Llegados a este punto, se impone una precuela de todo para que se nos explique todo. Todo llega si sabes esperar.
6 de diciembre de 2011
Policromía en Mondo Sonoro
La Mondo Sonoro de este Diciembre 2011 nos regala una breve reseña para Policromía (2010). Y lo que dice Mondo Sonoro hay que seguirlo al pie de la letra.
Actualmente, Policromía (2010) disponible desde el portal Vimeo!.
Actualmente, Policromía (2010) disponible desde el portal Vimeo!.
Rojo y verde 2 (orígenes de Policromía)
Coches y polvo. Tiroteo en la carretera. Una bolsa que los trae a todos de cabeza.
Quiero la cabeza de Alfredo García (Sam Peckinpah, 1974)
Rojo y verde 1 (orígenes de Policromía)

Cambio de coches. Confusión de identidad. Llega David Carradine para salvar la situación.
Cannonball (Paul Bartel, 1976)
30 de noviembre de 2011
El efecto Van Damme

Cuando tenía 11 años era bastante fan de Van Damme. En dos ocasiones me compré la Dojo, bizarra revista que te permitía adquirir un traje de ninja, unos nunchakus y una espada samurai. No quiero ni pensar en las consecuencias de esas compras. Nunca vi una película entera, pero me fascinaba la programación de Cinturón Negro, el programa de Antena 3 que presentaba Coral Bistuer con películas de todos los imitadores de Bruce Lee y guerreros americanos. Patada voladora que provoca un Ránking eléctrico e improvisado: Bruce Lee, Jackie Chan, Van Damme y por último Chuck Norris. Seagal nunca.
He visto dos películas de Van Damme en pantalla grande. Sin escape (1993) no estaba mal, aunque le faltaban acrobacias y le sobraban gags familiares. Lo de Street Fighter (1994) no tiene perdón ni justificación. Lo más bizarro: Kylie Minogue y Raúl Julia. He visionado Kickboxer (1989) varias veces. Muchas veces. Alguna especie de extraña tara cerebral me impide cambiar de canal si se emite por televisión. Robé la carátula de Kickboxer en un videoclub y pensé en robar también la de Black Eagle (1988), una cinta que ni siquiera he visto entera. He visto una película mala pero divertida llamada Retroceder nunca, rendirse jamás (1986). Al protagonista se le aparece el fantasma de Bruce Lee y sigue un entrenamiento para derrotar al malote ruso (primera aparición de un Van Damme engominado). No he vuelto a ver ninguna cinta de Van Damme. Aunque su colaboración con John Woo o Ringo Lam siempre me ha despertado curiosidad. Lo de JCVD (2008) sigue pendiente pero no hay prisa. Hace poco, charlando con McKeyhan me doy cuenta que nunca llegué a ver la célebre Contacto Sangriento (1988). Menudo fan.
29 de noviembre de 2011
25 de noviembre de 2011
La fin absolue du monde
Lo de dividir una cinta en dos fragmentos es arriesgado: siempre te quedas con uno en detrimento del otro. Ya me ocurría con Solondz y los dos segmentos que formaban Storytelling (2001). Y todavía hoy sigo quedándome con el primero: esa Ficción entre profesor penetrante y alumna aventurera. Miro Melancolía (2011) y al igual que en Anticristo (2009), me fascina un prólogo que podría proyectarse en cualquier museo. El capítulo de la boda tiene sus momentos, pero si ya habías visto Rompiendo la olas (1996) o Celebración (1998), puede que todo te sepa a desmotivante déjà vu. Si alguien me obliga y hay que elegir un fragmento de toda esta melancolía, elijo el de Charlotte Gainsbourg y la ansiedad hacia un planeta que se acerca. Jugando a buscar influencias pictóricas, L me señala la Ophelia de John Everett Millais como clara referencia a la imágen más conocida del film. Aunque la imagen más potente para un servidor es la de Kirsten Dunst desprendiendo energía por los dedos minutos antes de la fin absolue du monde. La sombra de Dragon Ball es alargada en nuestra mente.
23 de noviembre de 2011
Ser cineasta en España
Albert Monteys desde El Jueves ya lo clavaba en 1999. A partir del 2000
ser cineasta en España es...es complicado.
Crear no es obligatorio
A no ser que te
paguen por ello y adquieras un compromiso de entrega. A no ser que sientas la necesidad imperiosa
de plasmar aquella inquietud. A no ser que una vocecita te despierte de
madrugada para susurrarte una idea. Robert de Niro le recuerda a Bridget Fonda aquello
de que crear no es obligatorio.
Simulacro de vida
Sería cansino volver a hablar de Facebook, Twitter o la mano pegada a la BlackBerry desde que amanece. Al final será verdad lo de que desde que amanece apetece. Que cada uno (mal)gaste su vida como (pueda) quiera. El tristón de Roberto Carlos hubiera escrito una bonita canción de todo ello. Aunque ya decía lo de: Yo no estoy contra el progreso si existiera un buen consenso, Errores no corrigen otros, eso es lo que pienso. Mientras tanto recordamos a Tote King.
18 de noviembre de 2011
Catorce chicas en un pajar
Rebobino media vida e intento recordar cuando topé con la canción. Visualicemos una tarde de invierno. Hubo una biblioteca. Hubo un compact disc. Hubo un flechazo en apenas dos minutos. Hubo una inquietud. Le siguió una idea. Hubo una gripe. Hubo un plan. Hubo una charla. Hubo un traje, un detergente y un gato mojado. Hubo un rodaje durante un sábado. Hubo un primer cortometraje. Un primer lanzamiento de ida, sin retorno y sin paracaidas. Un viaje permanente, de continuo aprendizaje a base de hostias personales y profesionales. Vuelvo. Y creo que todavía hoy hay pocas cosas con más ritmo que el Night Rider de Elvis. Aparece cada dos por tres y cuando no lo hace lo resucito tarareándolo. Inexplicablemente todavía no había visto el número musical incluido en la cinta Tickle Me (1965). No sé si lo mejor es el baile espalda-espalda o el tipo que simula tocar la guitarra. Adictivo.Tatuado en la memoria.
12 de noviembre de 2011
Son malas pero son divertidas
Busquen y compren en su librería: Malas pero divertidas (Ed.Raima), cien películas inconfesables reseñadas con humor y odio por Naxo Fiol + Aratz Juanes + Víctor Olid. Un servidor ha tenido el placer de la colaborar en el grafismo de algunas carátulas, pero autobombo aparte, lo primordial es el buen rato que pasarán leyendo un divertidísimo libro único en su género por estos lares. Desde conocidas frikadas que inundaron nuestro videoclub hasta absurdas bizarradas de exóticos países. Mi mandíbula desencajada sigue recordando los textos para Intrépidos punks (1980), Kárate contra mafia (1980) o El violador Infernal (1988). Sin olvidar la inclusión de Hot Milk (2005) o el delirante rumor que relaciona una cinta de El Fary y un taquillero cineasta catalán. Esto tiene pinta de lanzar varias ediciones.
Presentación del libro el sábado 19 de noviembre 2011 a las 17:00 h.
XXIII Maratón de Cine Fantástico y de terror de Sants
Centre Cívic de les Cotxeres de Sants (C/Sants, 79) Barcelona.
Centre Cívic de les Cotxeres de Sants (C/Sants, 79) Barcelona.
7 de noviembre de 2011
Melancolía de hostias
Debe ser la conjunción de los planetas. Quizá el frío que neutraliza toda pretensión. O quizá la cercanía de fechas señaladas que me trasladan a la infancia. Sea como sea, hay una extraña fuerza cósmica que siempre me empuja a consumir en estos días las cintas de la pareja que mejor ha dado mamporros en la pantalla. Y parece no ser casual que, paralelamente haya caído de nuevo en las garras de Frédéric Beigbeder y su Novela Francesa, en la que el autor intenta recordar una infancia que pretende borrada. Beigbeder necesita 36 horas en el calabozo para repasar recuerdos infantiles. A mí me basta visionar Y si no, nos enfadamos (1974) para que mi cabeza reviva sensaciones que permanecían enterradas en algún punto inexacto de mi cerebro. Y ya saben que ante un dilema importante juéguenselo todo a salchichas y cerveza. 4 de noviembre de 2011
El placer de la fobia
“Kids me había parecido un horror y Ken Park me pareció peor todavía; la escena en que esa basurita pega a sus abuelos me pareció especialmente insoportable; aquel director me asqueaba por completo, y fue sin duda ese asco sincero lo que hizo que fuera incapaz de callarme, porque estaba seguro de que a Esther le gustaba por costumbre, por conformismo, porque era enrollado aprobar la representación de la violencia en las artes; en resumen, que le gustaba sin verdadero criterio, como le gustaba por ejemplo, Michael Haneke, sin darse cuenta siquiera de que el sentido de las películas de Haneke, doloroso y moral, estaba en las antípodas del sentido de las películas de Larry Clark.
Larry Clark y su despreciable cómplice, Harmony Korine, no eran más que dos de los especímenes más lamentables-y artísticamente más miserables- de esa chusma nietzscheana que proliferaba en el mundo de la cultura desde hacía demasiado tiempo, y en ningún caso se los podía poner al mismo nivel que gente como Michael Haneke”.
Michel Houllebecq - La Posibilidad de una isla (Ed. Alfaguara)
2 de noviembre de 2011
Resumiendo la semana
“A
mi familia la mataron unos agentes de la
D.E.A. por un problema de drogas. Me marché con el mejor tipo
del mundo, era un asesino a sueldo, el mejor de la ciudad. Ha muerto esta
mañana y si usted no me ayuda yo moriré esta noche.”
Natalie Portman en
León, el profesional (Luc Besson, 1994).
Conclusiones cinematográficas
Aquella reunión de productores evaluó el diagnóstico: No se han realizado suficientes secuelas de Herbie.
La mirada transgresora
Próximamente en sus librerías: Ven y Mira: El cine fantástico y de terror en la zona prohibida. Coordinado por Rubén Lardín). Con textos de Daniel Ausente, Jorge de Cascante, Jordi Costa, Jesús Palacios, Nelson de la Rosa, Frank G. Rubio, Joan Ripollès y Rubén Lardín. Cosas que no dicen las revistas
No sólo era un coche fantástico. También era un amante prodigioso. Nadie sabe poner la quinta marcha como Kitt.
29 de octubre de 2011
La sabiduría popular
Policromía en la pared de tu casa (virtual)
25 de octubre de 2011
Revelaciones en el ascensor
A Nicolas Winding Refn le gustan los ascensores y sus posteriores
ataques de violencia. Hace años, en un primer y ya lejano visionado,
recuerdo haber aborrecido la lynchiana Fear X (2003). No ocurre a menudo
pero es maravilloso poder cambiar radicalmente de opinión y dejarse levar por el extraño viaje de un obsesionado John Turturro.
Otro ascensor, bonito encuentro y posterior estallido de violencia.
Nicolas Winding Refn se consolida con Drive (2011), fascinante vehículo
protagonizado por un Ryan Gosling que podría congeniar con el Turturro
de Fear X. No hay tantas persecuciones como un servidor hubiera deseado,
pero sólo por esa primera secuencia ya me quito el sombrero ante el
mejor director del pasado Cannes. Le perdono hasta el palillo en la boca
que luce Gosling. Todavía no he visto Bronson (2008) ni he completado
la trilogía Pusher, así que me quedan varias oportunidades para escribir
sin equivocarme el doble apellido de Nicolas.
22 de octubre de 2011
Transparencias en el museo
El año en que este humilde narrador nacía, se proyectaba en todo el mundo la deslumbrante escena del museo. Angie Dickinson en su esplendida madurez. Pinno Donaggio y De Palma cogidos de la mano en plena conexión. Transparencias en pantalla dividida sin un solo diálogo. La gloria se alcanzaba en un breve trayecto. Del museo al ascensor.
Vestida para matar (Brian de Palma, 1980).
21 de octubre de 2011
Resumiendo la situación
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