Algo genuinamente español

Woody Allen escogiendo la siguiente 
película española que plagiará.
Sobre los parecidos entre la escena del ladrón y la lotería de Historias de la radio (1955) y Días de radio (1987):

“La verdad es que yo la vi mucho después de que se estrenase. No le achaco culpa a Woody Allen, simplemente porque no me creo que él sea el autor de todos sus guiones. ¡No puede haber un genio que sea tan genio para hacer cada año una película a ese nivel de perfección! Debe tener un equipo de al menos 250 negros trabajando. En ese momento uno de esos negros vería la película y, claro, por aquella época te dicen España y es como si ahora te dicen Tanganica. Pero es que no eso no es casualidad, es exactamente lo mismo: es un plagio. Por parte de los americanos esto está silenciado, pero en Internet hay muchos comentarios que hablan de plagio. ¿Momento de reclamar? No sé, igual incluso ya ha prescrito, ha pasado tanto tiempo… Woody Allen dice que él no había visto nunca Historias de la radio. Me lo puedo creer. El negro fue quien la vio (Risas)”.

Entrevista a Álvaro Sáenz de Heredia vía La Paz Mundial.

Consejos de un bohemio francés

-En Bellas Artes un profesor siempre me decía: “Si a sus padres les gusta su trabajo, es que es una mierda”

Gainsbourg (Joann Sfar, 2010)

Extraños dobletes vistos en pantalla grande

La doble sesión que se pegan Simon Pegg y Nick Frost en Arma Fatal (2007) me recuerda, no tanto los dobles pases caseros o las maratones de festival, sino los extraños dobletes vistos en pantalla grande. No viví los tiempos de peli telonera y super estreno que disfrutaron mis predecesores, pero mi yo adolescente vivió una asombrosa e irrepetible experiencia. Visionar la primera sesión de La Máscara (1994), tragarse incomprensiblemente los créditos finales, esperar quince minutos y volver a visionarla otra vez. Porque sí, porque era posible, porque en aquella época costaba los mismo verla una, dos o tres veces. La sala del mítico Maldà de Barcelona también regalaba grandes y turbadores pases. Doble chute, y nunca mejor dicho, con la suma de Carretera perdida (1997) y Réquiem por un sueño (2000). Resultado: espuma por la boca. O en otra ocasión: Los Idiotas (1998) + Rompiendo las olas (1996). Resultado: rabia y pena contenida. Algunos años después, y con algún que otro descuento, una noche nos enchufamos Old Boy (2003) + Largo domingo de noviazgo (2004). O como mirar las imágenes de Jeunet mientras sigues recordando la cinta de Park Chan-Wook. Quizá podría resumir aquella tarde colectiva en uno de los últimos cines porno de la ciudad. Pero quizá no es el momento adecuado, así que nos quedamos con aquella doble sesión bizarra y pedante. Aquella noche con Ong-Bak (2003) + Nine songs (2004): dos cintas en las que aparece un tailandés. Búsquenlos. Mención final y obligada a Phenomema, el actual ciclo de cine nostálgico programado por Nacho Cerdà que habita por Madrid y Barcelona. Ahora es posible simular aquellos dobletes y cenar en un patio de butacas. Nada mal.

Una historia de sangre y semen

La segunda entrega del (ya polémico) proyecto Barcelonorra se abre con un cruce entre Karate Kid y Zoolander. Lo sé porque vi el corto el otro día. Lo sé porque este que ahora escribe se colocó un quimono aquel domingo de invierno. Puñetazos y meses después, aquello se ha convertido en unos divertidos créditos que podrían haber protagonizado los Brock Landers y Chest Rockwell de Boogie Nights. Y es que por ahí va la cosa. Una cosa rota con la torre de Agbar de fondo. Durante el rodaje de una cinta porno, un extraño accidente se convertirá en la brutal situación que un equipo algo fumado deberá solventar. Bien rodado y facturado, bonito y divertido descaro al que adivinamos un buen recorrido en las pantallas más bizarras del país. Si en los próximos meses topan con tan sugerente título, métanse en la sala y contemplen esta producción de Drop Frame y A Panda part. Dando la cara y algo más: Dañel Soler, David Lotine, Maribel Peñalver, Miriam Mantolan, Dani Simon, Miquel Vidal, Sergi Roig y Pere Koniec.

Psycho Dick Killer (Rubén Granados, 2012). Barcelonorra # 2

Gente con mucha prisa

Corre, Lola, corre (Tom Tykwer, 1998) + Crank (Mark Neveldine and Brian Taylor, 2006).

Women talking dirty

Efectivamente, Sólo quiero caminar (2008) era un remake encubierto de Perras Callejeras (1985). Y ya que hablamos de ellas, un recuerdo para el fallecido Davy Jones (1945-2012), cantante de aquel fascinante grupo falso (copiando a los Beatles para una serie de tv) llamado The Monkees. Rebobino muchos años y recuerdo noches adolescentes en las que se imponían Last Train to Clarksville, Listen to the Band, I’m not your steppin’ stone y sobretodo, por encima de todo: She.

Conclusiones de una hija rara

Los ojos de Julia (2010). Super Hit: “Mi padre se siente solo y tú estás buena”.

El padre era Boris Ruiz, estupendo actor al que siempre encasillan con papeles de lelo, monger o cateto. Aunque, un momento, una vez escribí una cosa pensando en este mismo actor. Y me temo que el personaje también era medio lelo, medio monger y medio cateto. Tras la autocrítica llega el autoanálisis. O viceversa.

La canción imparable

Vamos a repasarlo. Carlos Acevedo, Jacobo López, Isidro Tomasa, Miguel Mulero, Lorena Esteban III, Naxo Fiol, Hernán Migoya, Emilio Bernárdez, Rubén Lardín, David Mauas, Ramon Roig, Miquel Àngel Raió o Pere Koniec (así, en tercera persona) han sido, hasta el momento, las voces que han soltado sus cosas frente la grabadora de Joan Ripollès. Muchos momentos a destacar. Mejor vayan probando por aquí y por allá. Pero atención al Especial San Valentín, en el que el propio Ripollès se auto entrevista y nos cuenta el percal que rodea su primera novela Quemar el cielo. Y desde hace poco, con sección semanal, el mítico Jordi Ordoñez como agitador cultural. Y tampoco se pierdan Encuentros con lo Inculto y la historia que dio pie a Platillos Volantes (Óscar Aibar). Pero mejor vayan probando por aquí y por allá.

Resaca musical de una cinta desmagnetizada

Shake Your Booty (Kc and the sunshine band), I can do it (The Rubettes), Foe-dee-o-dee (The Rubettes), Juke box jive (The Rubettes), Voulez vous coucher avec moi (Labelle), We've gotta get out of his place (The Animals), The night chicago died (Paper lace), Brown eyed handsome man (Buddy Holly), Fallin (Connie Francis), Incense and peppermints (Strawberry Alarm Clock), Rapper´s delight (The Sugarhill Gang), Maybe baby (Buddy Holly), Flowers in the rain (Carl Wayne), Sorrow (The Merseys), Blackberry way (Carl Wayne), I'm going to change the world (The Animals).

Espera un moment (1997). 

El tormento y el éxtasis

Y como decía aquel, Michael Fassbender puede jugar al golf sin palo, pero también llora muy bien y seduce mejor. Carey Mulligan también muy bien irritando (calentando) al hermano y mucho mejor cantando en el restaurante. Y muy curioso como el cine sigue tratando el tema de los adictos al sexo. Porque al igual que otras cintas sobre el tema, como Entre las piernas (1999), que poca adicción y que poca constancia en la cosa. Me faltan polvos, me faltan pajas, me falta una enfermiza repetición para que aquello se pueda tildar de adicción. Y si lo pienso un segundo conozco a más de dos que consumen más pornaco y son más puteros que el amigo Fassbender. Aunque ya puestos a tirar las revistas guarras, nada mejor que el clásico abandono de la bolsa en la montaña. Mucho explorador lo agradecerá. Pero muy bien muchas otras cosas, como todo el tramo entre jefe y hermana con posterior footing liberador, y muy especialmente, la segunda cita con la secretaria en el ático. Aunque lo más frustrante sea una parte final que puede anular todo lo conseguido. Y enseguida me vuelve Patrick Chéreau a la cabeza y aquella magnifica cinta. Y ahí van dos sentencias. A Shame (2011) le falta incesto y le sobra moraleja. A Shame le gustaría parecerse a Intimidad (2001), magnífica obra sobre la soledad y el sexo. Pero para que todo esto no acabe pareciéndose a una crítica formal nada mejor que aquella pegadiza canción de Shirley and Company. Menos mal.

La posibilidad de una isla Pongo-Pongo

“Te aseguro que no hay malo más malo que un bueno cuando se convierte en malo”.
Quién tiene un amigo tiene un tesoro (Sergio Corbucci, 1981).

Innecesario desglose de un plano general

Barfly (Barbet Schroeder, 1987).
Veamos. Mel Brooks queda deslumbrado ante Cabeza Borradora y le produce a David Lynch El hombre elefante. Años después, Lynch e Isabella Rossellini visitan el rodaje de Barfly y saludan a Jack Nance, protagonista de Cabeza Borradora y actor fetiche del director. En la película escrita por Charles Bukowski, el amigo Nance interpreta al detective encargado de buscar a Chinaski (Mickey Rourke). En una de las escenas, Chinaski conduce un Mercedes y vacila a una prostituta. Ojo al detalle subliminal. En el fondo del plano se asoma un enorme cartel promocional de Spaceballs. Seguramente la película más chorra y más divertida de Mel Brooks. Y parecía que no pero al final el círculo se cierra.

Risas y excrementos en antena

De cómo empezar repasando la filmografía de un cómico americano, para terminar derivando en substancia psicotrópicas y experiencias fecales. Fascinante cóctel de risas y excrementos con Víctor Olid y Chema Ponze en…


Recuerdos que matan

El discreto encanto de la burguesía (Luis Buñuel, 1972).

Porno experimental

“Al comenzar el film nos encontramos con un atlético Policarpo saltando a la cuerda y realizando todo tipo de ejercicios a ritmo de una banda sonora de “gran” calidad que compuso e interpretó la leyenda de la música Leonardo (el baile del pañuelo) Dantés. Casi sin tiempo a respirar, saltamos a una tremenda escena donde Poli se masturba sobre su cama con un montón de ejemplares de la revista LIB, mientras comenta la jugada en voz alta. Hay que destacar que de todos los minutos que dura la película, es imposible entender NADA de lo que dice Poli. Ahí radica la grandeza de este film y lo que lo vuelve una obra maestra. Como si se tratara de una obra psicodélica o alternativa sus responsables logran que nos metamos en una apasionante trama de boxeo y sexo sin que se entienda ni una silaba de su protagonista”. 

Fragmento sobre El potro se desboca (1997).
24 centímetros, una visión sobre el cine porno en España (Álex Salgado).

Cosas sencillas del vivir diario

"El nuevo paso por San Sebastián era la gota que colmaba el vaso del cansancio. Si desde hacia tiempo quería abandonar, éste era el momento. Me daba cuenta que había perdido la ilusión para seguir en la brecha. Tantos ejercicios sobre el trapecio eran demasiados, y la losa de los años en continua lucha pesaba sobre mi ánimo y también lo notaba sobre mis músculos: tenía que dejarlo ya. Era la ocasión para probar otra forma de vivir, de hacerlo sin sobresaltos, de sentir otras emociones, cosas en las que el torbellino de este voluble mundo del cine en el que he estado inmerso no me había dejado participar…cosas sencillas del vivir diario, pero que habían pasado delante de mis ojos sin legar a verlas, detalles simples enriquecedores del alma: contemplar un amanecer, participar del calor de los seres queridos, estar junto a mis perros, ver crecer un árbol, mirar a las estrellas, leer, pasear, salir al mar…eso, tan normal y a la vez tan difícil de conseguir”.

Antonio Isasi-Isasmendi (El cineasta de la acción) Ed.Pòrtic 
Jordi Batlle Caminal (2005).

Sensaciones Pop (para una vida mejor)

Estambul 65 (Antonio Isasi-Isasmendi, 1965) + La Casa Azul.

En el parque de atracciones

"Comencé a montar Disney Highlights Attraction en primavera de 2009. El colectivo Fast Gallery me había invitado a hacer una proyección de súper 8 en su Cine de Verano y quería tener alguna película nueva para la ocasión. Lo primero que hice fue recopilar descartes que tenía de mis películas, probando a bañar trozos en lejía, para desgastar la imagen, o haciendo tapados con celo sobre el fotograma para crear formas raras en su superficie. Luego comencé a añadir trozos de películas comerciales en súper 8 que me han ido regalando o he comprado en ebay. A partir del título, que corté de un super 8 sobre Disneylandia, fui montando un poco sin ton ni son. Pero un parque de atracciones es un poco así, una atracción por aquí y otra por allá, así que al final todo se funde. La película en sí es una pequeña atracción de estas que te llevan por unos railes y te van mostrando que si esto y aquello. Aquí el tema es el amor por el super 8 y es un recorrido por las cosas que te hacen feliz filmando y montando. La película no la tengo pistada todavía y la suelo proyectar sincronizando la música (el tema everyone's a v.i.p. to someone de The Go Team!) con un ipod que conecto al proyector o a un amplificador. Cuando empecé a editar, montaba a 18 f.p.s y a mitad cambie a 24 f.p.s porque veía que quedaba mucho mejor con la música. Así que cuando la proyecto es un poco rollo porque tengo que estar atento con las velocidad del proyector para que se cuadre con la música". 

Texto: David Domingo (Vía 3ª Mostra de Super 8). 
Bonutrack: Danzando en el Patio Limón (2012) by Naxo Fiol.

Terminar por el principio

Y qué maravilla poder disfrutar de una exploitation de James Bond situada en Estambul. Y me emociona la idea de un joven Klaus Kinski como villano. Pero sólo aparece en dos escenas. Y el protagonista es un vacilón que se dirige a cámara en tres ocasiones. Y no en vano era el rebelde de Los Siete magníficos. Y atención a la escena de los baños turcos con la frase: Señoras, protéjanse, la sala está llena de hombres, yo soy uno de ellos!. Y la trama es lo menos y Sylvia Koscina lo de más. Y me emociona que la mejor escena, la persecución entre un Jaguar y un Cadillac, esté rodada en las Costas del Garraf. Esa simpática conexión, a pocos grados de separación, completa la trilogía de oro que Antonio Isasi rodó en los buenos tiempos. Y nada más coherente que terminar por el principio.

Estambul 65 (Antonio Isasi, 1965).

Travelling without moving

No me atrevía a volver a visionar Demasiado viejo para morir joven (1989) porque, al igual que una patada en los cojones, hay cosas que mejor no repetir. Pero resulta sorprendente la complicada puesta en escena que una novata Coixet se atrevió a rodar en su (verdadera) opera prima. Los detractores de la directora llegarían a molerla a palos si escucharan algunos diálogos, pero seamos positivos, el travelling lateral con el graffiti siempre tuvo su gracia. Vamos a quedarnos con sus Cosas que nunca te dije (1996) y su Mi vida sin mí (2003). Todo lo demás mejor lo borramos. Y ya de paso linkamos aquel disco de Jamiroquai que da título a esta entrada. Era 1996, tiempos pasados que, visto el panorama, parecen querer volver. Habrá que robar el Lamborghini de Jay Kay y huir.

Lo tienes justo delante

Y si te dicen que aquello es el desierto de Palm Springs pues no los dudas ni un momento. Porque Antonio Isasi-Isasmendi era una maestro de la simulación. Y te grababa unos planos de recurso en Estados Unidos y luego rodaba lo primordial en nuestro país. Y te reconstruía un casino de Las Vegas en Madrid y la cosa continuaba en sus estudios de Esplugues de Llobregat. 

Y para que todo acabara de funcionar se traía a Jack Palance, Lee J.Cobb, Gary Lookwood y Elke Sommer, y te los colocaba en un hermoso clímax con un tiroteo a través de un Ford Mustang, un helicóptero y una explosión de última hora. Todo ello en el desierto de Palm Springs, que en realidad era un desierto de Almería. Cómo su genética euro-western mandaba. Y resulta que lo que buscaba en la americana Ocean’s Eleven (1960) lo acabo encontrando en… 

Las Vegas 500 Millones (Antonio Isasi, 1968).

El suburbio de Naxo Fiol

Si te has reído (o conmovido) con los extremos de Ignatius Reilly o Hank Chinaski, deberías hacer lo mismo con Suburbio Omnibus, recopilación de veinte años del fanzine Suburbio de Naxo Fiol. De las más de 200 páginas llenas de pullas, enfados y experiencias, ahí van mis diez artículos favoritos.

1) Aitana Sánchez Gijón (salvaje montaje de la actriz ).
2) Desventuras de Naxo y Rubén en Madriz (crónica de un festival).
3) Un pasaje del Necronomicón (carta de Santiago Segura).
4) Minusvalías (un artículo cruel y antisocial de Robert Martex).
5) Una historia verdadera (plagiando una idea).
6) Bienvenido a Miseriawood (ruta productoras cinematográficas).
7) El día que intenté ser un ciudadano normal (cine en domingo).
8) Tirón cósmico (terror y otros placeres en el bosque).
9) Al panadero, ni pan (una noche entre pasteles y prejuicios).
10) Amateur o no (Dani Moreno y su primer estreno en cine).

+ Pueden conseguir Suburbio Omnibus en Tyrannosaurus Books.

Con la mirada limpia

Y qué bonita tarde en la que un tipo rubio hace motocross y va matando gente por los sitios. Y las caídas son de verdad. Y cada persecución huele a Remmy Julienne. Y hasta aparece Víctor Israel durante tres segundos. Y qué cantidad de localizaciones por todo el planeta. Y como se notan los planos de archivo. 

Y hasta hay un poco de erotismo y todo. Y vuelven las persecuciones y las temeridades a dos ruedas.  Y las orejas me silban al detectar un estupendo tema de Luis Bacalov que luego utilizaría el listo de Tarantino en Kill Bill 2. Y que suerte poder disfrutar de todo ello con la mirada limpia y el optimismo renacido.

Verano para matar (Antonio Isasi, 1972).

Están explotando bombas

Ante el imparable desanimo social, ahí van cinco bonitos links al pro-podcast de Alex Salgado.

1) Lucia Etxebarria al paredón. 
2) Morbo en el centro comercial. 
3) Adictos al twitter.
4) El discurso del rey. 
5) Especial felaciones.

+ www.emporiosalgado.com

El quinqui y la mejicana

Súper Hit: Tengo sólo quince años, pero con más rabo que La Pantera Rosa. 
El mítico José Luis Manzano a Isela Vega en Navajeros (Eloy de la Iglesia, 1980).

Las raíces del árbol

“Tímido e introvertido (Terry Malick) hablaba muy poco. Oriundo de Texas, su padre era ejecutivo de Phillips Petroleum. Tenía dos hermanos menores, Chris y Larry. Larry se fue a España a estudiar guitarra con Andrés Segovia, el estricto y exigente profesor, una leyenda viviente. En verano de 1968, Terry se enteró de que su hermano, al parecer angustiado por los estudios, se había roto las manos. El padre de Terry le pidió que fuera a España a ayudarlo, pero Terry se negó y Malick padre tuvo que ir personalmente, pero sólo para regresar con el cadáver de Larry. Todo indica que se suicidó. Terry, el mayor, era el heredero. Él fue quien estudió en Harvard y obtuvo la Rhodes Scholar, y también el que, cuando su hermano menor más lo necesitaba, no estuvo a su lado. De ahí en adelante tuvo que cargar con esa pesada culpa”.

Peter Biskind (Moteros tranquilos, toros salvajes) Ed. Anagrama.

Sarcasmo y orgasmo

“No la he sacado a tomar el aire”. Súper Hit de Réquiem por un sueño (Darren Aronofsky, 2000).

Shooting in Super 8

Enmarcada dentro de la 3ª Mostra de Super 8, la exposición Shooting in Super 8 recoge los rodajes de varios realizadores que han optado por este formato. Las imágenes tomadas por Marc Mallol representan momentos de trabajado, el ambiente de filmación y las escenas de los films que se han producido durante el pasado año. Junto a la expo, proyección interactiva de varios cortometrajes rodados en Super 8. No te pierdas esta exposición. Ni tampoco todas las actividades que propone la mostra.

Shooting in Super 8 - Fotografías de Marc Mallol Esquefa
Del 19 de enero al 13 de febrero de 2012
Centre Cívic Pati Llimona (Regomir 3, Barcelona)

Despedida viscosa para amigo traidor

Roger Casamajor a Bruno Bergonzini en El Mar (Agustí Villaronga, 2000).

El hombre del autobús

Extraño cameo de Todd Solondz en Mejor Imposible (1997). En ese instante, Solondz debía estar ultimando Happiness (1998). Todavía más inquietante es su mini aparición en Casada con todos (1988), como uno de los reporteros que acosa a Dean Stockwell. En esa época, Solondz figuraría solamente como figurante y un año después estrenaría su ópera prima Miedo, ansiedad y depresión (1989). Unos años antes rodaría ese corto marciano y pegadizo llamado Feelings (1984).Y de momento poco más.