Desde mi piso franco

Diseño de carátula: Pere Koniec + Dr.Chainsaw.
Este mes de Septiembre, los fans de Jesús Franco están de enhorabuena. Vial of Delicatessens lanza dos DVDs y un CD relacionados con el tío Jess. Disponible en exclusiva en su web.

-Snakewoman (David Ramos): Soundtrack and other delirium music inspired by Jess Franco. Banda Sonora de la película y otros temas inspirados por el cineasta.

-Llámale Jess Redux (Carles Prats): A través de una serie de entrevistas con Franco, este documental acerca al espectador al mundo sádico, esotérico y erótico del director, tan refinado como canalla.

-Revenge of the Alligator Ladies (Jess Franco y Antonio Mayans): La edición incluye la versión que Franco dejó parcialmente montada y la nueva locura llevada a cabo por Mayans, que la presentó en diversos festivales como Sitges o Fantaspoa.



Enseñanzas gratuitas

A una película no hay que pedirle que te enseñe las claves para vivir, pero si en algún momento del metraje te topas con una conversación como la de un padre y un hijo antes de un concierto, entonces quizá es de bien nacido ser agradecido y mandarle varios agradecimientos a…

Boyhood (Richard Linklater, 2014).

Hay que ser polifacético

La Décima Víctima (Elio Petri, 1965).

Verano titánico

Mi sobrino S y yo nos llevamos 27 años pero estamos de acuerdo en los grandes temas de la vida, como por ejemplo que Simbad y la princesa (1958) tiene a los más mejores monstruos de la saga. Pero el protagonista nos parece un grave error de cásting y sin que se entere nadie pensamos que ese Simbad nos parece un gilipollas. Sin embargo, El viaje fantástico de Simbad (1973) repara ese error y contiene a un protagonista más verosímil y a una potente Caroline Munro que justifica todo el Dynamation de la producción. Aunque estamos muy en contra de la falta de carismáticos monstruos que agilicen la acción y verdaderamente nos importa un huevo toda la trama si al final sólo va a aparecer una Diosa Kali de seis brazos y dos tetas que para más inri será destruida por un simple y tontorrón empujón. Aunque a decir verdad, la que más mola es otra y eso ya lo dijo Tom Hanks en 1992 cuando le entregó el Oscar honorífico a Ray Harryhausen:


Instinto felino

Cat People (Jacques Tourneur, 1942).

El acero de la navaja


Érase una vez...

Un balcón en la noche.
Un hombre afila su navaja junto al balcón.
El hombre mira a través y ve...
Una nube veloz avanza hacia la luna llena.
Una cabeza de muchacha con los ojos muy abiertos.
Hacia uno de los ojos avanza el acero de una navaja.
La veloz nube pasa ahora delante de la luna.
El acero de la navaja atraviesa el ojo de la joven y lo desgarra.

Guión de Un perro andaluz (1929)
Ilustración: Luis Buñuel por Jean-Claude Carrière.

Abrazo unilateral

Elecrotobolero (Doble Pletina, 2016) + Don Jon (Joseph Gordon-Levitt, 2013)

Citando a los compañeros

El fantasma de la libertad (Luis Buñuel, 1974). 
1997: Rescate en Nueva York (John Carpenter, 1981).

La necesidad de un Dios

Furia de Titanes (Desmond Davis, 1981).

Apoteosis de calma

De alguna manera, Shaft (Gordon Parks, 1971) te enseña muchas cosas, como por ejemplo la posibilidad de empezar la narración con cinco minutos de un Richard Roundtree andando por las calles a ritmo del súper temazo de Isaac Hayes. Vivimos tiempos frenéticos, tómatelo con calma, hermano. Por el contrario, también te enseña a terminar la película a todo trapo con un plano general en grúa que abarca la huida de tres taxis hasta una cabina telefónica donde nuestro anti-héroe soltará su última vacilada. Luego la cámara se alzará siguiendo la despedida del protagonista mientras vuelve a sonar el ritmillo de Hayes y todo esto habrá terminado. Un inicio tranquilo y un final apresurado que de alguna manera me recordará a la mega canción Free Bird de los Lynyrd Skynyrd con su perfecta división entre religiosa calma y electrizante clímax a base de un apoteósico sólo de guitarra. De alguna otra manera o por el contrario de ninguna manera, todo esto me llevará a imaginar un futuro proyecto cuya sensación argumental será de similar estructura. O no será.

Algo que contar

En la foto: Oliver Stone durante la guerra de Vietnam.
“Estás haciendo peliculitas que tratan sobre otras peliculitas. Yo hago películas acerca de la vida que he vivido hasta tener cuarenta y muchos. He visto más violencia que tú en la vida. Estuve en Vietnam, me han pegado un tiro. Si quieres que hablemos de violencia, vamos a dejarnos de películas y hablemos de la realidad”.

Oliver a Stone a Quentin Tarantino en 1994.

Días de vino y rosas


Graf Bcn 2016 - Conversación de Rubén Lardín con Josep M. Beà. Vídeo aquí!
Bonustrack: Fragmento final Los Mejillones

Periodo refractario


La mejor frase de todo el libro de Chuck Palahniuk es precisamente la que su adaptación cinematográfica acorta, mutila o no se atreve a mostrar en su totalidad: “Está claro, la peor mamada es mejor que, digamos, oler la mejor rosa o ver la mejor de las puestas de sol. Mejor que oír reír a los niños”.

Asfixia (Clark Gregg, 2008).

Percepción marchitada


Qué divertido resultará comprobar cómo algunas películas, que en su estreno fueron vapuleadas por críticos snobs, se convertirán en nuevos clásicos cuando se cumplan las efemérides de turno.
  
Abierto hasta el amanecer (Robert Rodriguez, 1995).

La misma piedra

Durante aquella primavera de 2012 debería haber viajado hasta aquella ciudad, gastarme los dineros en presenciar una obra de teatro que a priori daba pereza y acercarle a su director un dvd de la extraordinaria Intimidad (2001) para que estampara su firma. Habrá otra ocasión-pensé-habrá más oportunidades-me afirmé. Patrice Chereau murió en otoño de 2013. Desde entonces camino sujetando un rastrillo, intentando no tropezar con la misma piedra.

Atrapados por el fuego

Banner diseñado para Aus Wheels, la estupenda web sobre coches en miniatura que coordina Dean Jackson.

Cuestión de actitud

Golpe en la pequeña China (John Carpenter, 1986)

Castigo narrativo


La joven del agua (M. Night Shyamalan, 2006).

Licencia para fascinar

En la foto: Guy Hamilton con Sean Connery y Shirley Eaton en el set de Goldfinger.
Si lo pienso un segundo, sospecho que fue la película más importante de mi infancia. Si lo pienso dos segundos, me asaltan flashes de una rubia en la cama, un Aston Martin en la carretera y un montón de soldados cayendo a ritmo de John Barry. No lo pienso tres segundos o tendré que recordar al primer y al segundo agente con licencia para fascinar.

Goldfinger (1964). Guy Hamilton RIP (1922-2016)

Costumbrismo mágico

Cada cuatro o cinco años te vuelvo a mirar, para comprobar que sigues igual de bella, igual de mágica. Tus hermanas también me gustan bastante pero ya sabes que tú eres mi favorita, por ese inicio telefónico, por esa modelo bebiendo agua en botella de plástico, por esa perra atropellada a ritmo de Preisner, por todo lo demás y sobre todo, por ser una asombrosa cinta con viajes temporales sin flashbacks ni máquinas del tiempo.

Tres colores: Rojo (Krzysztof Kieslowski, 1994).