Si te dicen carretera perdida

O más bien Si te dicen que caí (Vicente Aranda, 1989).

Paliza Fina Filipina

“Son tres chicas que van en un coche y entonces un chaval las persigue y después las chicas se cabrean y al final le pegan una paliza fina filipina.”

Death Proof (2007) explicada por mi sobrino S (8 años).

La cicatriz en la fábrica roja

Se buscan inyecciones de pasión fílmica. No son para mí, son para un amigo que ha sufrido un gatillazo en pleno desierto. Espera un momento, esto no está colando, son para mí. Tres o cuatro dosis bastarán. El componente de reacción será la cuarta parte de una furiosa saga con la que todo el planeta ha vibrado de inicio a fin. Estupor, sudores fríos y temblores sin gusanos gigantes. También yo deseo conseguir esa plenitud de indiscutible aprobación y felicidad. Lo he intentado sin estimulantes y la cosa no ha funcionado como debería. Mientras consigo las sustancias artificiales me chuto Carretera al infierno (1986) y recupero otra estupenda bizarrada del mismo director con un carismático villano parapléjico acompañado de unas notas electrónicas perpetradas por los Kraftwerk españoles.

Highwaymen (Robert Harmon, 2003) + Aviador Dro (1981)

Semos peligrosos (y nos llaman maleantes)

“Si quieres ver cómo es la sociedad sueca tienes que ver Fanny y Alexander”. ¡Qué diferencia! Para conocer España hay que ver La escopeta nacional. (La cineasta Erika Lust y el periodista Antonio Baños en Qué Leer, Nº185).

José Sazatornil (1925-2015).

Degustaciones coolinarias

Sólo los amantes sobreviven (Jim Jarmusch, 2013).

Señales del futuro

Le ocurría al yuppie de After Hours (1985) antes de que empezara aquella frenética noche orquestada por Scorsese. También ocurre algo parecido en esa historia que has escrito y que probablemente nunca ruedes. Y sobre todo le ocurre a ese irritado cantautor que da tumbos con un gato que no le pertenece y una guitarra que tampoco parece quererle. A veces, sólo a veces, ocurre que las señales más interesantes las encuentras en los lugares más insospechados.

Inside Llewyn Davis (Joen & Ethan Coen, 2013).

El árbol de tu alma

Es que si toda esa filera de árboles clónicos, rectos y aburridos que veo van a simbolizar una sociedad gris, cobarde y mediocre que actúa por pura imitación, entonces no te quepa la menor duda que buscaré la sombra bajo el árbol de Nymphomaniac Vol.2 (Lars Von Trier, 2013).

Tiroteos emocionales

Tus compañeros de infancia te hablarán de Disney pero tú nunca verás ni una de esas cintas y con el tiempo y la distancia agradecerás que tus padres te priven de historias edulcoradas que embotan la mente y moldean estereotipos. En lugar de lindas princesas y apuestos príncipes, me toparé con un desquiciado Mickey Rourke discutiendo con la amargada de su mujer en un ambiente de hostilidad y pre-divorcio que ya de niño asimilaré como necesario peldaño final antes del definitivo final. Apuñalarán a un jefe de la mafia y se liará un violento pitote callejero retransmitido por Tracy Tzu, una bellísima reportera con el rostro de la modelo Ariane Kouzumi, que aquí aparece en los créditos con el escueto y sensual Ariane. Tras un glorioso monologo sobre prejuicios y pulsiones, el policía desquiciado se encamará con la reportera de pelo corto en un ático deluxe, pero con el paso de los años seguiré recordando la última discusión matrimonial y el posterior asesinato de la amargada mujer, que seguramente es uno de los personajes más afligidos que habré visto en la ficción. A todo esto leo que al film le llovieron cinco nominaciones a los Razzie en un año en que la vigorosa Rambo II (1985) arrasó con todos los premios a lo más peor del año. Lo que nos confirma que no existe la realidad sino las diferentes reacciones ante un suceso concreto y tanto la cinta de Pan Cosmatos como este Cimino se conservan como deslumbrantes fuegos artificiales. Pero si te vas a poner tonto no enciendas la mecha.

Manhattan Sur (Michael Cimino, 1985).

Mangosta en el desierto

En el segundo volumen de Kill Bill (2004), Tarantino olvida la luminosa Pussy Wagon y empieza a sacar vehículos interesantes. Daryl Hannah conduce un Pontiac Firebird Trans Am hermanado con el de Los Caraduras (1977) y la Novia ensangrentada conduce un Volkswagen Karmann Ghia antes de culminar su venganza. Pero le vamos a tener que estirar otra vez las orejas al amigo Quentin al desaprovechar el De Tomaso Mangusta que a priori debe conducir David Carradine. Aunque le vamos a perdonar el agravio al Mangusta por esa redención automovilística llamada Death Proof (2007), un asombroso artefacto fílmico que, en contra de todo pronóstico, enriquece a cada visionado.

Born in the Echoes

Después de las bofetadas y los escupitajos, mi amiga Dora me lo explica a gritos: Todos tenemos problemas. Es una obviedad que a veces olvidas. Todos tenemos problemas y los que de momento no tienen solución terminan en una mochila que cargamos con resignación. El nivel de tus problemas lo mide al ángulo de arqueo de tu espalda. Porque ahí es donde deberían estar tus problemas, detrás de ti. Si te colocas la mochila en el pecho lo primero que mostrarás serán tus cientos de contrariedades no resueltas y luego, muy por detrás de todo estarás tú-. Luego Dora también añade que en el interior de la mochila, mezclado entre todo el caos, suele encontrarse el mapa, el mapa, el mapa, que había estado todo el tiempo ahí perdido sin que te dieras cuenta. Después vendrán las otras bofetadas y los otros escupitajos, esta vez consentidos.

Dora Artwork by Steven Arroyo.

Searching for Siegel

Si en el original de 1956 dirigido por Don Siegel aparecía por ahí Peckinpah, tenía su gracia que en el estupendo remake de 1978, Philip Kaufman le regalase un cameo a Siegel como taxista nocturno. Unos años antes lo hacía su alumno Eastwood en su debut fílmico.

Aranda Attack

Sólo vi a Vicente Aranda una vez, fue en Barcelona durante la presentación de Celos (1999). Si hoy le hubiera podido preguntar algo, seria acerca de esa brutal idea de aludir los nombres de los críticos de cine que más detestaba. Todavía me río al imaginar a un despechado y gamberro Aranda plantearle la idea al director de arte.

Bonustrack: Vicente Aranda entrevistado por Carolina Ferre en (S)Avis

Fool for Love

De niño descubre su fascinación por las armas y su posterior rechazo a quitar una vida con ellas. El punto de inflexión llega cuando Ella le comunica sus ambiciones monetarias. Qué bien explicado está ese instante y que bien planificados los encuadres que atrapan a los dos personajes. También hay el famoso plano secuencia del robo fuera de campo y la fantasmal niebla que finiquita esta estupenda serie B que Scorsese incluye en su Top 85.

Gun Crazy (Joseph H. Lewis, 1950).

Luego camina conmigo

David Lynch en Padre de Familia (Temporada 10). Título del post by Vigalondo.

Nunes por Olaria

Foto: Oscar Fernández Orengo
La tarde que Juan Carlos Olaria conversó con José María Nunes fue rechazada por la Filmoteca de Catalunya, pero el inédito Els Cineastes Opinen se puede ver fragmentado en una, dos y tres partes. De nuevo, Nunes fora del ramat, que traducido por el amigo Olaria quiere decir: fuera del montón.

Moldeable como el barro

En una dimensión paralela se crea la asignatura Educación Sentimental para adolescentes. Después de explicar cómo distorsionan los cerebros aquellas comedias románticas, se pasa a proyectar Mud (2012), la estupenda de cinta de Jeff Nichols que habla de la dependencia emocional. También habla del divorcio y del final de la infancia, pero en el aula prestaremos especial atención a la relación entre Matthew McConaughey y Reese Whitherspon. Como complemento de la película, al final de la cada clase se escucha una canción de La Casa Azul, analizando con detalle la aparente frivolidad de Cerca de Shibuya y Como un Fan. A final de curso se decide anular la asignatura por falta de interés de un 33% de los alumnos y se crea un dosier recopilatorio en el que se establece que hay tres tipos de persona. Los que aprenden por conocimiento, los que aprenden por experiencia y los que no aprenden nunca.

Hard Boiled

“Sé que Jack Nance estaba a la puerta de una tienda, que llegaron los atracadores, iniciaron una trifulca, él entro y le dispararon en la cara. Le reventaron el cráneo. Murió horas después.”

David Lynch sobre su actor fetiche desde Cabeza Borradora (1977).

Out of Time

Será necesario recurrir a Stewie Griffin y su máquina del tiempo para recordar las cosas que habías olvidado durante la travesía. Cuando eso no sea posible, se recomienda invocar el tema de los Rolling que aparecía al inicio de El Regreso (Hal Ashby, 1978), acompañado del siempre poderoso influjo de un link.

Born to be Wild

Easy Rider (1969) aparece en los libros como hito generacional pero yo sigo retorciéndome de aburrimiento en el sofá. Aunque Dennis Hopper tiene el detalle de regalarle un simbólico y farlopero cameo a Phil Spector en la escena del aeropuerto. Eso no lo menciona Peter Biskind.

Spanish Harlem

En ocasiones ocurre que la canción de los créditos finales resulta ser una guinda importante de todo el pastel narrado. Un emotivo y relajante descanso parecido al cigarrillo de después en pleno periodo refractario. Me ocurre con Reservoir Dogs (1992) y el Coconut de Harry Nilsson, con el Closet Romantic de Damon Albarn en Trainspotting (1996) y recientemente con Rebecca Pidgeon, que además de ser la mujer-actriz de David Mamet, canta sobre el fondo negro de la entrañable tv movie basada en Phil Spector (2013).