David Carradine y la serpiente voladora (Q para los amigos)


Es un placer recuperar a Carradine en su hábitat natural, una serie B con bicho volador, pánico en las calles y algo de gore. Me hubiera encantado ver La serpiente voladora (1982) de niño, un sábado por la tarde, merendando nocilla, en una doble sesión con Furia de Titanes (1981) o cualquier aventura mitológica con criaturas de Harryhausen. Aunque este visionado, ya un poco alejado de la infancia, me ha proporcionado una sensación que creía perdida. No está mal para empezar. Seguiremos con Larry Cohen a ver que ocurre. Voy a comprar nocilla.

El tercer dogma se llamaba Mifune

La panda del Dogma’95 puede despertar bastante rabia, impotencia y desprecio. Y me encantaría cagarme en sus muertos y soltar que su manifiesto es una gilipollez y un esnobismo. Lo sea o no, debo reconocer que sus dos primeros dogmas, Celebración (1998) y Los Idiotas (1998) me atrapan como a un gilipollas y entro en ambos films sin poderme defender.

Renuncio pues, a juzgar previamente cualquier obra, por mucha irritación que pueda provocarme su colectivo. Y llego al tercer dogma. Y (afortunadamente) más de lo mismo. Me gustaría soltar algo innovador y profundo sobre el film de Søren Kragh-Jacobsen, ahí va: me ha encantado Mifune (1999). Malditos daneses.

Algo sobre Wim Wenders (y los maestros del horror)

No tengo clara mi postura hacia el cine de Wim Wenders. Me faltan muchos títulos pero estoy algo desilusionado. París,Texas (1984) me fascinó en su época, por su música, por su tono y sobretodo por el trío protagonista. Pero tengo miedo a que un segundo visionado lo destruya todo. Veremos. Con El amigo Americano (1977) me ocurre exactamente igual. Bruno Ganz y Dennis Hopper salvan una narración desigual que agota por momentos. Pero la escena del metro y la increíble banda sonora me hacen tener el film en buena consideración. Aunque posiblemente no lo merezca. El experimento Relámpago sobre el agua (1980), en el que Wenders filma a un moribundo Nicholas Ray, tendrá mucho interés para los morbosos que disfrutan con la decadencia de un cineasta, pero a mi no me hace ni puta gracia. Por mucho homenaje que se pretenda, incluso aunque sea una petición del propio anciano. No he podido ver Cielo sobre Berlín (1987) porque algún cabrón hijo de mala madre ha rayado el DVD y lo ha devuelto a la biblioteca sin decir nada. Estoy pendiente pues, de descubrir una obra que se presenta interesante, sobretodo para los que vomitamos con City of Angels (1998).

Finalmente mi contacto con Wenders culmina con dos títulos que hubiera preferido ahorrarme: Hasta el fin del mundo (1991), cuyo argumento he olvidado pero que recuerdo con brutal aburrimiento y sobretodo, y por encima de todo, esa cosa llamada The Million Dollar Hotel (2000), co-escrita por Bono de U2. Sin comentarios. Llegado a este punto, miedo tengo al cine de Wenders, aunque una extraña esperanza interna me dice que el esquema de sus films reza: dos horas de aburrimiento y 20 minutos geniales. Dilema de espectador. Aguantar o no aguantar. Depende del momento. Lo más interesante de Wenders es que, teniendo en cuenta su cine, no parece caer mal, incluso por sus textos y declaraciones se presenta como un tipo afable. Como aquel timador que sabe que tarde o temprano será descubierto. Pues lo mismo. Y por eso mismo nos quedamos con dos fotos que el propio Wenders cuelga en su web. Una campechana comida con los maestros del Horror.

Foto 1: John Landis, Guillermo del Toro, Tobe Hooper y Wim Wenders.
Foto 2: Wenders, Michael Mann y Landis (en segundo plano encontramos a Juanma Bajo Ulloa).

Jóvenes creadores: Albert Guasch


+ obras en su web personal o en el blog por entregas Tras la huella de Julie

Colección de cromos “Super Stars” (2)


Atención a Días Rebeldes (1986), ese anticipo de Dirty Dancing (pero con gimnastas) que arrasó los videoclubs de finales de los 80'.

Colección de cromos “Super Stars” (1)


“¿Cuanto tiempo te podías pasar mirando este cromo? Años, siglos, toda una mañana, imposible saberlo.
Estabas en plena fuga, en éxtasis, colgado en plena pausa, arrebatado.”

Will More (Arrebato,1979)

No suelo ver una película por su actor pero…(2)

Aunque me avergüenzo de no conocer su premiado Shine (1996) me encanta seguir encontrándome a Geoffrey Rush en cualquier escena de...

Shakespeare in Love (1998), Quills (2000), Frida (2002), Piratas del Caribe (2003), Llámame Peter (2004), Munich (2005)

Esté doblado por Mario Gas o en su VO, el Sr.Rush está especialmente fantástico como Marques de Sade, o como Trotsky y sobretodo, y por encima de todo, clonando a Peter Sellers.

No suelo ver una película por su actor pero…(1)

Me gusta tropezarme con Stellan Skarsgård, ese actor sueco al que descubrimos en un dramón de Lars Von Trier y al que ahora ya nos hemos acostumbrado a ver en cualquier blockbuster americano. Stellan Skarsgård, ese actor que, sea protagonista o secundario, siempre acaba robando planos en…

Rompiendo las olas (1996), El indomable Will Hunting (1997), Bailar en la oscuridad (2000), Dogville (2003), El rey Arturo (2004)...y muchas películas que todavía no he visto.

…e incluso rodando dos versiones de un mismo proyecto, primero con Paul Schrader Dominion: La precuela del Exorcista (2005), y poco después con Renny Harlin El Exorcista: El Comienzo (2004). Tierra de Cinéfagos nos cuenta la duplicada historia de ambos exorcismos.

Kelly Preston y la brujería (Spellbinder)

Adolescencia. Noches de verano. Brujería y algo de sexo. La bella Kelly Preston es Miranda Reed, una joven que huye de una secta satánica. Un abogado la salva de los sectarios e inician un romance. Pero el culto satánico no dejará de acechar a la pareja hasta un final sorprendente. O al menos lo fue para un adolescente poco sorprendido. No menciono el título español porque, además de que es cutre a rabiar, sería como destripar Rosemary’s Baby (1968) llamándola La semilla del diablo. Escribo desde el recuerdo y aunque me temo que Spellbinder (1988) no soportaría un segundo visionado, el recuerdo sigue vivo y naturalmente idealizado.

Pero para deseos idealizados, una jefa de animadoras en un film de los 80. Esa jefa de melena rubia y falda rosa que, o será tonta del culo y encarnará a una mala puta, o bien querrá alejarse de la superficialidad para liarse con el freak previamente rechazado. En cualquiera de los casos, Kelly Preston siempre fue la más indicada para esos personajes. Basta recordar Admiradora Secreta (1985) y la ola de onanismo que debió provocar. Que provoca. Si se ha perdido gran parte de inocencia, se recomienda visionar Spellbinder con afecto y dejarse embrujar sin prejuicios. Lo ideal sería volver a sentir esas noches de verano en las que una película emergía de madrugada sin referencia previa. Brujería y algo de sexo. Spellbinder promete.

Hay que sacar a Spielberg de la sala de montaje

Inteligencia Artificial (2001) dura 140 minutos así que es fácil que resulte irregular. A unos les agradará la primera parte con el Meca-Niño y la madre. Y otros preferirán el segmento de gigolós cibernéticos y noches apocalípticas. El tercer fragmento situado en un sumergido Manhattan servirá para aclarar dudas hasta culminar en uno de los planos más bellos que le he visto rodar a Spielberg. Confieso que si el film hubiera finalizado con el plano general de una noria sumergida convertida en eterna jaula, aplaudiría al mejor Spielberg en muchos años. Quizá el mejor de su vida. ¿Dónde hay que tatuarse su nombre?

Pero no. El film no acaba en ese instante y una monumental elipsis nos sitúa en otra situación. El verdadero final. El verdadero Spielberg. Si no fuera por la aparición de ciertos seres y sobretodo por la idea de sentar en un sofá a uno de ellos, el epílogo no sería tan espantoso. Sería el final de reencuentro que toca y la mayoría estaríamos satisfechos e incluso emocionados. Pero no. Los últimos 30 minutos me desalientan y llego a la conclusión de que, en ocasiones, hay que sacar al director de la sala de edición. Se recomienda apagar el DVD en el instante comentado y disfrutar del mejor Spielberg.

Sticker "Love for Sale 3" (Leaving Las Vegas)

"No sé si mi mujer me dejó porque bebía, o bebo porque mi mujer me dejó."
Se lo decía el borracho Ben (Nicolas Cage) a la prostituta Sera (Elisabeth Shue).
Leaving Las Vegas (1995), un film de Mike Figgis.

Sticker "Love for sale 2" (Belle de Jour)


Seguimos con la serie Love for Sale, dedicada a prostitutas de cine. Tras Anna Karina llega Catherine Deneuve, la Severine de esa grandiosa obra de Buñuel: Belle de Jour (1967).

“Made in China” a 4 voces (Trash entre amigos)



Ocurrió el sábado 13 de junio. Cines Casablanca (Barcelona).
Las voces: Rubén Lardín, Nacho Vigalondo, Señor Ausente y Raúl Minchinela.
La película: Made in China (1982). El creador: John Liu. La metáfora: El conejo.

En la foto: Raúl Minchinela y José María Blanco (villano del film).

Sticker "Love for sale 1" (Vivir su Vida)

Jean-Luc Godard filma nucas y panorámicas a modo de ametralladora.
Y de paso nos cuenta los detalles sobre la prostituta Nana (Anna Karina). Vivir su vida (1962).

Sticker "Remo: desarmado y peligroso"

Tributo a Remo: desarmado y peligroso (1985). Un film de Guy Hamilton con Fred Ward.

David Carradine (1936 - 2009)



Le recuerdo en: Kung Fu (1972), Boxcar Bertha (1972), Malas Calles (1973), Death Race 2000(1975),
Cannonball! (1976), McQuade, el lobo solitario (1983)

...y naturalmente en Kill Bill Vol.2 (2004). Fotos: Mark Berry

Sticker "Save Ferris" (Todo en un día)

Petición de Israel Gordon, fan absoluto de las correrías de Ferris Bueller.
(Todo en un día, 1986). Un film de John Hughes.

Barbet Schroeder visto por Charles Bukowski (Hollywood)

Cada cierto tiempo me gusta releer Hollywood (1989), la novela que Bukowski escribió sobre la filmación de Barfly (1987). Los mejores pasajes son acerca del director del film Barbet Schroeder, que en la novela se convierte en Jon Pinchot. En cierto momento, un actor rebelde (Tom Pell) y otro director (Marc Austin) se interesan por el proyecto pero, tras una única reunión, Barbet Schroeder lo tiene claro y llama a su abogado en París:

-¡Paul!, ¡Sí, soy Jon Pinchot!, sí, es urgente, ¡Quiero que añadas algo a mi testamento!, ¿estas listo?, sí, espero…es sobre una película, tengo todos los derechos, se llama El Baile de Jim Bean, escrita por Henry Chinaski, muy bien, apunta esto: ¡En caso de que yo muera, esta película nunca será dirigida por Marc Austin!, ¡Esta película podrá ser dirigida por cualquiera en este mundo excepto Marc Austin!, ¿Has cogido eso, Paul?, sí, muchas gracias, Paul, sí, estoy bien, ¿Qué tal tu salud?, muy bien, ¡Cualquiera menos Marc Austin!, Muchísimas gracias, Paul, ¡Buenas noches, buenas noches!

Tom Pell era Sean Penn y Marc Austin era nada menos que…Dennis Hooper.

Salón del Cómic Barcelona 2009 (cuatro autores)


Jason (Espera, No me dejes nunca) - Jeffrey Brown (Gato saliendo de una bolsa)

Paco Alcázar (El Manual de mi mente) - Pedro Vera (Ortega y Pacheco, El Jueves)

Los Amantes del Pont-Neuf (segundo visionado)

Me cito con Leos Carax y vuelvo al Pont-Neuf. Envidio al espectador que todavía no haya visitado el puente. No hay nada como ese primer visionado. Noqueo en el primer asalto y cine por KO. El segundo visionado anula algunos aspectos pero el film de Carax sigue potente, único y fascinante. Una única pega a este film irrepetible se mantiene desde la primera vez. La música cursi del final sobra. Pero todos los monstruos sacan ese lado cursi para compensar así que se entiende y se acepta. La Coixet afirma que ahora Carax es un desecho humano y que no volverá a rodar. Los productores le repudian y tiene pinta de acabar como uno de sus personajes. Veremos. Pero antes, hay 5 momentos imborrables. No importa el número de visionados. Los 5 momentos que colocan a Leos Carax en lo más alto:

1-El mendigo Alex caminando por una carretera de madrugada.
2-Persecución en paralelo por los pasillos del metro.
3-Fuegos artificiales en el Sena y posterior sesión de surf.
4-Carteles en el metro y fuegos provocados.
5-Nieve y reencuentro en el puente.

Pasiones privadas en lugares públicos


Temporalmente disponibles por los alrededores de Sants Estació (Barcelona)

Protegiendo a un testigo (y metiéndose en un autobús)

En la delirante Ruta Suicida (1977), Eastwood debe transportar y proteger a Sandra Locke, una testigo amenazada por la mafia. A parte de la escena-macarra con los Angeles del Infierno, la mejor y más conocida escena del film se desarrolla en un autobús que acabará tiroteado como Dios (Eastwood) manda. Casi treinta años después, 16 Calles (2006) demuestra que, si el cine es una chica con pistola, el cine de acción tendrá que ser Bruce Willis con una automática. Que Richard Donner siempre es garantía y da lo que promete (si sabes lo que da y no buscas lo que no promete). Y que si tienes que proteger a un testigo ves a la parada más próxima y atrinchérate dentro de un autobús. El símil del bus es la única conexión de ambos films. Esa y las ganas de no aburrir. Viva Richard Donner. Y todavía no he visto ni una maldita arma letal.

Antes, ahora y después de Los Commitments


Travolta se encara con Bruce Willis y Tarantino funde a negro. Aparece Trudi, una chica con pelo corto que escucha a Rosanna Arquette hablar sobre sus percings. Siempre que veía esta escena de Pulp Fiction (1994) pensaba ¿Dónde he visto antes a la chica del pelo corto?. La respuesta era fácil pero tardé lo suyo en averiguarlo. Y fue por casualidad. La actriz se llamaba Bronagh Gallagher y resulta que era una de las chicas de Los Commitments (1991). La cosa no tendría importancia sino fuera porque la película de Alan Parker es uno de mis films favoritos. De siempre y desde siempre. Ocurre otra vez, hace poco. El otro día veo Once (2007) el sencillo y sensacional film de John Carney. Además de enamorarme de las canciones y de la pareja protagonista, mi memoria me da el toque y me señala al protagonista. ¿Dónde he visto antes esa cara?. Esta vez me informo. El actor se llama Glen Hansard y es músico y compositor. Tiene un grupo llamado The Frames y actúa de forma ocasional. Me voy acercando y bingo. Glen Hansard era Outspan Foster, uno de los guitarristas de Los Commitments. Todo encaja. Todo tiene sentido. Todo Commitments. Siempre Commitments.

Tony Scott y el dueto de las flores ( Lakmé)

El pequeño Scott lo utilizó por primera vez en El Ansia (1983) y todos nos quedamos con la passione entre la Deneuve y la Sarandon. Diez años después, Scott vuelve a utilizar el fragmento Lakmé de la ópera El dueto de las flores (Léo Delibes) para subrayar una escena de Amor a quemarropa (1993). La escena.

Cuando Dustin Hoffman mutó en Edward Bunker (Libertad Condicional)


Tenía muchas (pero muchas) ganas de ver Libertad Condicional (1978) porque: 1) El Dustin Hoffman de los años ‘70 siempre vale la pena. 2) El film está basado en una novela de Edward Bunker. 3) La música es de David Shire. 4) Desde Alien (1979) y Paris, Texas (1984) soy fan de Harry Dean Stanton. y 5) No había un motivo un concreto: tan sólo un presentimiento de film potente. Tras verla dejo constancia que el film de Ulu Grosbard es magnífico. En todos los aspectos. Hoffman está magnífico y Dean Stanton también. Y aparece Theresa Russell, y una joven Katy Bates y también un despreciable M.Emmet Walsh. Incluso aparece Gary Busey en su habitual rol de colgado. Estoy entusiasmado. ¿Y que tal los golpes?. Los dos atracos son como deben ser: intensos y realistas. El film está co-escrito y asesorado por Edward Bunker, antiguo delincuente transformado en escritor, y que la mayoría conocemos por su breve Señor Azul en el film de Tarantino. Tras media vida entre rejas, Bunker escribió varios libros autobiográficos que dieron pie a Libertad Condicional (1978) o Animal Factory (2000). Además de su gangster azulado, se puede encontrar al Bunker-actor en Perseguido (1987), Miracle Mile (1988), Tango y Cash (1989) o en esta libertad condicional , donde interpreta a un colega de trapicheos. Estoy emocionado de volver a entusiasmarme.

Versionándolo todo al estilo Grindhouse (Matthew Flute 2)


Otras transformaciones en The Criterion Grindhouse Collection

Redescubriendo esas películas (Matthew Flute 1)


Más trabajos en la web del diseñador Matthew Flute.

Cuando encerraron a Stallone (y Sutherland buscó venganza)


De acuerdo, la nominaron a 3 Razzie, pero lo mejor de Encerrado (Lock Up, 1989) siempre fue: 1) Tom Sizemore como Dallas, el colega de Stallone. 2) La restauración del Ford Mustang (como el Gonna Fly Now de Rocky pero en coche). 3) El turbador villano Chink Weber (Sonny Landham) puteando a todo el personal. 4) Donald Sutherland como sádico alcaide rozando casi la parodia y 5) Stallone dando su merecido a los villanos mencionados.

Bonustrack: El partido de rugby-bajo-barro es una de las escenas carcelarias más deprimentes que recuerdo. Creo que mi fobia al barro proviene de esta escena.

Lo que siempre estuviste buscando: el cómic pirata de Cobra


El film de George Pan Cosmatos tuvo esta pirata-adaptación perpetrada en la Hungría de 1987. Los más fans de Marion Cobretti podéis descargar el cómic completo en la página de la productora Cannon. Huelo las auto-impresiones en copisterías.

Hernán Migoya y Bouman preparan "Hitler in Love" en directo



Hitler in love es una apasionante y romántica historia basado en hechos reales,escrito por Hernán Migoya y animado por Bouman Studios. Desde el día de hoy y hasta el domingo (8, 9 y 10 de Mayo), entrando en Hitler in love podréis ser testigos de como se lleva a cabo toda la producción (comenzando por el storyboard y acabando trabajando en la animación 2D Flash) en directo y sin descanso.