30 de diciembre de 2011

El coche de Pasolini

La otra tarde miro Ostia (1991), el corto que recrea las últimas horas en vida del maestro. Y me despisto durante unos minutos al contemplar un Alfa Romeo Spirit rojo como protagonista de su trágica muerte. Pasolini conducía un automóvil de esa marca pero era un Alfa Romeo Giuletta 2000 GT. Aunque la licencia del director Julian Cole me recuerda aquel estupendo Alfa Romeo GTV que aparecía en la cachonda Octopussy (1983), debidamente amaestrado por el gran Rémy Julienne. Ahora sí.

Ideas trastornadas para un futuro trastornado

Continuamos manteniendo a los chupópteros reales. Indultan a banqueros ladrones. Suben el transporte público. Pretenden cobrar un plus por receta médica. Habrá más recortes sociales. Del paro mejor no hablamos. El freaky de El Ciempiés Humano II acaba de tener una idea. Empieza por secuestrar a unos cuantos políticos y luego…ya saben.

Bonustrack: Busquen la fantástica versión del citado film a cargo de Ana Elena Pena.

28 de diciembre de 2011

Permanentemente enfermo

Cameron (Alan Ruck) en Todo en un día (1986).
Infancia. Tras dos días en cama volvías al colegio. Pero esas cuarenta y ocho horas de gripe te habían desubicado por completo. Aquella pelea, aquella anécdota, aquel suceso que había dado la vuelta a la escuela. Te lo habías perdido todo y ahora alguien te lo tendría que explicar desde el principio. Algo parecido se produce cuando no estás en las redes sociales. Abro esa botella y brindo por ello. Por ese encuentro callejero, por ese café con un colega. Por ese instante en que me explicarán todo aquello que me he perdido. Aunque ya sea un tema antiguo. De hace una semana.

Mi sobrino ha conocido a Harryhausen

Polos opuestos que se complementan

Tomas Milian sufre un flashforward y le canta a Susan George aquello de los Pinker Tones
Ni tú eres tan bella, ni yo soy tan bestia, pero a veces lo que nos gusta nos molesta.
Los hijos del día y de la noche (Sergio Corbucci, 1973). Diseño: Pere Koniec

24 de diciembre de 2011

“Policromía” vista por Néstor F.

Tras un largo acoso psicológico, el gran Néstor F. nos regala su magnífica aportación a Policromía (2010) y cierra el Polychromy Drawing Project de este año. Pero hablemos unos segundos de este joven dibujante. Porque además de asquerosamente joven encima posee un talento escandaloso. Nestor F. ha publicado en tropecientos sitios (¡Caramba!,Argh!,Quimera) y ha realizado varios cortos de animación. Vale la pena pasarse por su web y visionar joyas como Literalmente o Las batallitas del abuelo. Este último es especialmente brillante. Por su sencillez, por su contundencia y por su perfecta descripción de la vejez que narrará más de uno que conozco. Ojo al dato. Se impone una versión con la generación Facebook y tiempo al tiempo. Me gusta y te gusta.Y según parece, guionizado por Toni Junyent, otro estupendo tipo del que hablaremos en otra ocasión. Mientras tanto, les dejo un link a Un chico raro (2008), perturbador cortometraje dirigido por Javi Camino con guión y actuación de Junyent. Y no es casualidad que el cartel fuera diseñado por el susodicho Néstor. Sí, nada es casual en este texto. Todo está premeditado. Y con alevosía.

20 de diciembre de 2011

Tu cara me suena

El disco cae de un camión y queda abandonado en la cuneta. Pasan muchas semanas y muchas capas de polvo. Un auto se detiene y alguien vomita. Parte de aquello salpica la contraportada. Pasan más semanas y un mendigo lo recoge. Piensa en masturbarse pero antes de que se la saque, cae fulminado por aquel virus. El juez ordena levantar el cadáver y un agente a punto de jubilarse recoge el disco. Le gustaría escucharlo pero recuerda que rompió el tocadiscos en aquella pelea casera. Aparca junto a un contenedor abierto y lanza el disco por la ventanilla. Nunca tuvo buena puntería por lo que termina en la acera. Por un momento parece que alguien se ha interesado por el objeto, pero no. Falsa alarma. Era otra cosa. Pasan horas y nadie se interesa. Nadie reconoce a la cantante. Nadie repara en que fue una chica Peckinpah. No protagonizó una huida, ni enamoró a un barbudo y tampoco calentó a unos pueblerinos. Tan sólo acompañó a Warren Oates durante aquel viaje repleto de polvo y balas. Bastante y mucho más para que la recojan de aquella acera. Pero date prisa. Se acerca un perro. Y el amo no parece de los que recogen.

16 de diciembre de 2011

Mi barba tiene más de tres pelos

A Martin Scorsese nunca le gustó afeitarse.
“Ahora que ya se puede llevar barba de cinco o seis días de forma continuada, me he pasado a la barba de ogro. Desde luego, si tienes una señora barba, la tienes que llevar asilvestrada. Una barba cerrada y arregladita es la cosa más moña que conozco. Es como si el yeti se hiciera la manicura. Es cursi y hortera. Las perillas, que no quedan bien a cualquiera, son las únicas barbas a las que, para mi gusto, les cuela un arregladito. Pero eso de arreglarse el cuello, dejárselo limpio, y que la barbita de geyperman empiece a nacer en la mandíbula da mucho mal rollo.

Las barbas de los científicos de finales del XIX molaban muchísimo, pero las de los escritores y intelectuales de principios del XX no molaban, Sí a las barbas de los ogros y de los brujos. No a las barbas afeminadas de los reyes y de los príncipes. No a la barba de Rajoy y tampoco a la de Rubalcaba. Sí a la de Rasputín y a la del Che Guevara. Y por supuesto, sí a mi barba.”

Fragmento de Llévela asilvestrada. Texto: Mikel Urmeneta - Kukuxumusu.

11 de diciembre de 2011

Gloria para el mendigo

"En Viridiana, Luis (Buñuel) confió un papel importante a un verdadero mendigo que pedía en los alrededores de los estudios. Es ese hombre delgado y de mirada brillante que participa en la famosa cena cubierto con un velo de novia y que juega con unas plumas de paloma. En la película se llama “el leproso”. En cuanto terminó la grabación gastó rápidamente todo el dinero que había ganado y retomó su vida de pordiosero. La película ganó la Palma de Oro en Cannes y fue un éxito mundial, salvo en España, por la prohibición. Un día se buen hombre entró en el estudio con una alforja a la espalda mientras gritaba: ¡Me voy! ¡Ya soy famoso en París!. Nadie puedo detenerlo. Se marchó a pie; y su cadáver apareció en una fosa, ya frío, a cien kilómetros de Madrid."

Texto: Jean-Claude Carriere. Para Matar el Recuerdo (Ed.Lumen)

8 de diciembre de 2011

Sobredosis de Herbie

Me regalo un chute de diversión y revivo los sábados idealizados con la saga del coche más enérgico. Ahí va ese bólido (1969). La primera también es la mejor. Delicioso feeling ultra kitsch entre Dean Jones y Michelle Lee. Espectacular carrera final llena de absurdos gags. Herbie, un volante loco (1974). Genial idea: Herbie tiene un flashback y recuerda su triunfal pasado. Se reivindica con un duelo medieval entre autos. Herbie en el gran prix de Monte Carlo (1977). Herbie viaja a Francia y se enamora de Giselle, un Lancia Montecarlo. Lo mejor: las continúas distracciones amorosas y rencorosas que obligan a interrumpir la carrera. Herbie Torero (1980). Nuestro Volkswagen viaja a Sur América. Se enfrenta a un toro. Ya tenemos traducción para Herbie Goes Bananas. La otra opción era Herbie Sudaca. Pringoso capítulo final con odioso huérfano incluido. Me salto la adaptación para TV de Peyton Reed y miro con incredulidad Herbie, a tope (2005). Entre raya y raya, Lindsay Lohan rescata al escarabajo de un desguace y se convierte en dudosa campeona de Nascar. Papeles para Michael Keaton y Matt Dillon como villano de la función con vehículo patrocinado por Cheetos. Lo mejor: los títulos de créditos narrando la decadencia de Herbie, incluyendo su noviazgo con Kitt. Llegados a este punto, se impone una precuela de todo para que se nos explique todo. Todo llega si sabes esperar.

6 de diciembre de 2011

Policromía en Mondo Sonoro

La Mondo Sonoro de este Diciembre 2011 nos regala una breve reseña para Policromía (2010). Y lo que dice Mondo Sonoro hay que seguirlo al pie de la letra.

Actualmente, Policromía (2010) disponible desde el portal Vimeo!.

Rojo y verde 2 (orígenes de Policromía)

Coches y polvo. Tiroteo en la carretera. Una bolsa que los trae a todos de cabeza. 
Quiero la cabeza de Alfredo García (Sam Peckinpah, 1974)

Rojo y verde 1 (orígenes de Policromía)

Cambio de coches. Confusión de identidad. Llega David Carradine para salvar la situación.
Cannonball (Paul Bartel, 1976)