Palabras de John Huston

"Como un abuelo, tengo derecho a dar un consejo breve a los jóvenes, basado en mi larga e indiscutible experiencia como transgresor. Puedo resumirlo en las siguientes respuestas a esa pregunta muchas veces repetida: ¿Que harías y qué no harías si volvieras a empezar de nuevo?".

1-Pasaría más tiempo con mis hijos.
2-Ganaría el dinero antes de gastármelo.
3-Aprendería los placeres del vino en lugar de las bebidas fuertes.
4-No fumaría cuando tuviera pulmonía.
5-No me casaría por quinta vez.

John Huston (últimas líneas de sus “Memorias”)

Visitamos el rodaje del nuevo Balagueró (Mientras Duermes)




Protagonizada por Luis Tosar y Marta Etura, Mientras Duermes se rueda estos días entre Barcelona y Terrassa. Con guión de Alberto Marini (Romasanta) y producción de Julio Fernández, el nuevo thriller de Balagueró cuenta la historia de César (Tosar) un portero incapaz de ser feliz pero muy capaz de provocar la infelicidad a los vecinos que vigila (Etura y compañía). El rodaje finaliza el 23 de Julio y ya esperamos con ganas el (siempre estimulante) nuevo trabajo de Balagueró.

+ info en el artículo de Bouman para Underbrian Mgz!.

Siempre nos quedará Don Siegel


Si vuelvo a Siegel llego a Codigo del Hampla (1964) y es que ver de niño a un Lee Marvin cabreado impacta de por vida. No hace falta hablar de la presencia de Angie Dickinson, encantadora femme fatale de similar belleza a la Honor Blackman de Goldfinger (1964). Pero si hablamos de Dickinson sin llegar a De Palma, y siguiendo con Siegel, tendremos que llegar a la secuencia de los cars. Una carrera hiper-kitsch filmada con retro-proyecciones y planos reales en las que Dickinson engaña a Cassavettes por primera vez. La última vez que recordé esta escena fue viendo Clerks II (2006) en las que los protagonistas intentan superar sus frustraciones al volante de unos cars. Y veo que para superar las frustraciones que me ha provocado los últimos trabajos de Kevin Smith deberé volver con frecuencia a Don Siegel. El antídoto Siegel en pastillas artesanales.

Buscando a Danny Glover en Alcatraz


Tiene delito. Decenas de visionados y no sabía que el Sr.Glover aparecía en el film. Si no me equivoco tiene que ser el recluso que rechaza a un Eastwood repartiendo libros. Luego le suponemos haciendo bulto junto a los otros reclusos del patio. Y es increíble como, a cada nuevo visionado, Fuga de Alcatraz (1979) resulta cada vez mejor película. Y estamos hablando de un esquema me-encierran-hago-un-agujero-y-me-fugo. Así que como ya es una tradición soltar que Don Siegel era un cineasta cojonudo, lo volvemos a escribir por aquí para que no se olvide. Que no cuesta nada.

Aquel film maldito (McVicar: el enemigo público número 1)

Infancia: De cuando tienes que grabar una película si quieres poseerla. La veo en televisión y desde ese día tengo la intención de grabarla. Espero meses, espero años y un día la vuelven a emitir. El vídeo programa menos tiempo del debido y me quedo sin el final. Vuelvo a esperar y a esperar, repasando cada semana las Superteles, los Teleprogramas y las Teleindiscretas. Y un día la vuelven a emitir. Han pasado varios años desde ese primer intento y uno ya está curtido ante posibles problemas. Estoy preparado para cualquier imprevisto de tiempo, duración o longitud de cinta. Pero no cuento con que “ellos”, es decir los programadores, se olviden del sonido en los primeros minutos en que una voz en Off nos explica el delito de McVicar y la pena a la que es condenado. Obtengo la grabación en su totalidad pero resulta muy triste ver el film con el error sonoro del inicio. Algunos años después, todavía en era vhs, me topo con una copia en un fantástico videoclub de la calle Vergara de Barcelona. No llevo dinero o no soy socio o no recuerdo el motivo, pero la cinta no llega a mis manos. El videoclub cierra poco después. Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.

Actualidad: De cuando haces un clic y bajas un archivo de video con esa película. A día de hoy, nunca le he dado a ese click. El juego continúa. La espera prosigue. Y tengo la sensación de que la película de Tom Clegg se asomara en cualquier momento, en cualquier estantería de cualquier rincón inesperado. Te espero, Daltrey. Te espero McVicar (1980).

Brian de Palma se afeitó la barba (como mínimo una vez)

Sobre el plano secuencia inicial que abre La Hoguera de la vanidades (1990).

-Estuvimos ensayando toda la noche y rodamos a la noche siguiente. Dura casi cinco minutos. Nos quedábamos continuamente sin celuloide. Hubo que hacer treinta y cuatro tomas, aunque no completas, claro. Tuvimos montones de problemas, sobre todo entre el sótano y el ascensor. La idea de esa secuencia estaba sacada de un recuerdo de Truman Capote, al que vi llegar completamente borracho a la entrega de un premio literario. Era la forma de presentar al personaje de Peter Fallow. Daba de entrada en tono de la película. Un individuo que casi no se tiene en pie y a quien todo el mundo aplaude.

Por cierto que en ese plano sale usted.

-A ver qué remedio. No podía regularlo sin estar en un momento dado dentro del campo de la cámara. Así que decidí ser un figurante: un guarda que acompaña a a Bruce Willis y a Rita Wilson por el sótano. Incluso me afeité la barba para que no se me reconociera. Cuando voy caminando delante de ellos y hablando por el walkie-talkie, en realidad les estoy dando instrucciones.

Brian de Palma por Brian de Palma (Samuel Blumenfeld y Laurent Vachard, Alba Editorial)
+ en el Monotema De Palma de este blog.

Lukas Moodysson lo quiere dejar

-Todo artista persigue algo inalcanzable. Bob Dylan decía que su único objetivo era encontrar el tono perfecto, brillante y luminoso, y que solo lo encontró en uno de sus discos. Para mí es lo mismo, siempre busco un tono distinto para expresarme, pero nunca logro estar del todo satisfecho. De hecho, me siento bastante cansado del cine.

Tras ver Fucking Amal (1998), Ingmar Bergman lo definió a usted como un maestro. Ciertos elogios pesan como una losa, ¿verdad?

-También dijo otra cosa sobre mí. Tras ver mi segunda película, Together (2000), dijo: «Está bien, pero no tanto como la primera, así que Moodysson tendrá que trabajar y trabajar». Es una de las cosas que más me ha inspirado como creador. Pero la perseverancia te chupa muchas energías.

*Entrevista completa de Nando Salvà para El Periódico de Catalunya.

Desternillantes fusiones para algunos peliculones (Movie Mashups)


Si habitualmente seguís los chistes de Carlos Areces y Nacho Vigalondo, sobre la fusión de títulos cinematográficos, no os podéis perder el archivo de Movie Mashups. Una de la mejores: From Dusk Till dawn of the dead of night of the living dead poets society.

Rubén Lardín: ese icono de "Policromía"

Diseño cortesía del guionista y dibujante Marcos Prior.

Hay que seguir emitiendo “Pretty Woman”

Era un chiste entre amigos pero ya no es un chiste entre amigos. Pretty Woman (1990) es esa película comodín que siempre arrasa en televisión. No importa las 12 veces que se haya emitido. Los otros canales emiten su realities y sus series, pero un programador de TVE perezoso decide usar el as en la manga y se carga las audiencias. Desde luego Pretty Woman no muestra la prostitución como Leaving las Vegas (1995) y, como ya se ha dicho un millón de veces, es algo así como una cenicienta moderna. Es puta pero no esa clase de puta. Es Julia Roberts y cuando consiga dinero se vengará de esa tienda de ropa que la ha humillado. Todos somos esa puta que desea cambiar de vida. Que desea la llegada de la salvación. Y si viene del millonario Richard Gere mucho mejor. Hay que seguir emitiendo Pretty Woman. El público vuelve a ver cine en televisión y todos nos vamos a dormir más felices. Con algo de esperanza. Quizá mañana seré yo el que deje de ser esa puta. Recomendamos a los programadores que en caso de fallar la cenicienta-puta utilicen el plan B y tiren de Ghost (1990). No me digan que no detienen su zapping ante Patrick Swayze intentando chutar una lata.

*Advertencia: Este texto se autopublicará cada vez que se emita dicho film el televisión. Y van...

Disperso pero apasionado (sobre Walter Hill y otras cosas)

Hace poco me topo con Wild Bill (1995) y aunque la historia avanza a trompicones, un western firmado por el tito Walter siempre contiene momentos de puro nervio e incluso hallazgos visuales como esos flashbacks inclinados teñidos a sepia. Aunque esos sepia-flashbacks ya aparecían en Crossroads (1986), una simpática blues-movie que sigue el lema Ralph-Macchio-se-entrena-y-al-final-vence, esquema que ya chirriaba lo suyo en Karate Kid (1984), lo cual no quita que siga viendo ese momento Miyagi-arregla-pierna con total devoción (y si estoy de buenas) incluso con emoción.

Hace todavía menos reviso un estupendo thriller en el que un Nick Nolte soltando tacos en compañía de un Eddie Murphy ocupan 90 minutos de pura acción y algo de comedia. Y mientras veo Límite: 48 horas (1982) me pregunto porqué no tendrá este film el prestigio de, por ejemplo, un thriller setentero de iguales intenciones como fue French Connection (1971). Pero mejor nos olvidamos del prestigio y nos quedamos con la siempre inquietante presencia de Sonny Landham, ese actor que sacaba el cuchillo en el film de Walter Hill para acabar rasgándose el pecho algunos años después en Depredador (1987). Recordamos a Landham como mosca cojonera de Stallone en el de-presivo Encerrado (1989) y comprobamos que finalmente los caminos del señor son inescrutables. Finalmente, me atrinchero en mi rincón y protejo aquellos Forajidos de leyenda (1980), aquella estupenda Presa (1981) y reparo en los muchos films de Walter Hill que todavía no he visto. Y esto no puede ser.