
Point Blank (John Boorman, 1967) + Yakuza (Sydney Pollack, 1974).
Dos títulos que me dejaron mudo de niño. Algunos años después todavía creo que…
Dos títulos que me dejaron mudo de niño. Algunos años después todavía creo que…

“Con Ang Lee hubo muy buen rollo. Una noche le conté un chiste: En español, chocho quiere decir vagina y el diminutivo es chochín. ¿Sabe cómo se dice divorcio en chino? Chao chochín”. Se partía de risa: “¡Chao chochín! ¡Chao chochín!”. Tres semana después me llamaron del festival de cine de San Sebastián para decirme que Ang Lee iba diciendo a todo el mundo: “¡Chao chochín!”.
“Odio emplear la frase “Debo reconocer que”, porque implica una renuncia. Pero por una vez, y refocilándome en ello, la usaré para declarar solemnemente que debo reconocer que una canción de Serrat o Alejandro Sanz me vale por todas las óperas de Wagner, que un film de Tati o Stanley Donen es superior a toda la obra de Fellini, Misoguchi o Fassbinder. Que cualquier función -como él decía- de Miguel Mihura me vale por todo el teatro de Buero Vallejo o Alfonso Sastre juntos. Que entre Sondheim o Brukner me quedo, de lejos, con Sondheim, que entre Delacroix y Rosseau el Aduanero, elijo sin duda a Rosseau. Y que Fernán Gómez es, en el cine español, superior, incluso a Bardem y Berlanga, sus coetáneos y predecesores, y por supuesto, a todos los que han venido después. Sólo lo supera Luis Buñuel. Pero es que Luis Buñuel supera a todo el mundo.”
Siguen las señales. Referencias a Audrey II por doquier y una de las puestas en escena más deslumbrantes que he visto nunca. Flashback a un lejano sábado de madrugada: Entre teletiendas y porno de tele local te topas con créditos de Rick Moranis y Steve Martin. La curiosidad decide por ti y caes de lleno en el Da-Doo. Te enamoras de la Audrey original y naturalmente matarías al dentista y tiempo al tiempo. Y si ahora ya todo eso es un déjà vu de ese primer impacto, es curioso comprobar como toda aquella trama ya era un primer déjà vu de ciertas escenas adolescentes presenciadas con anterioridad. Afortunadamente, le temps detruit tout y ahora sólo permanece aquel increíble musical con letras de Howard Ashman y Alan Menken.
Domingo 10 de Octubre a las 15:00h, Proyección de Policromía en