A tus atardeceres rojos

Si al final resulta cierto aquello de que ya se ha dicho todo pero nadie escuchaba por lo que hay que repetirlo todo otra vez, lo más sensato será dar paso a lo que explica José Luis de Vilallonga en sus memorias:  

Orson Welles - creo que ocurrió durante el rodaje de El Proceso - le confesó a Jeanne Moreau que estaba enamorado de ella. “Muchos hombres – comentaba Jeanne con esa sonrisita amarga que la descubre tan frágil –me han dicho lo mismo en diferentes ocasiones sin que yo les creyera. Pero a Orson sí que le creí porque me hablo de ese amor por mí en un tono de profunda tristeza. Le creí porque el amor siempre es triste, ya que desde un principio sabe que va a morir joven.”

En la foto: Welles, Moreau y Anthony Perkins.