Le hablo al viento (pero el viento no me oye)

El Hombre Esquizoide de la portada me persigue pero la ignorancia me hace pasar de largo. Cada cierto tiempo, varias confusiones musicales y visuales me devuelven a ella, pero no me doy por aludido y prosigo en mi desconocimiento. Aunque ahora el rechazo empieza a contaminarse de cierta curiosidad. Una tarde ciertas informaciones me devuelven a la portada del disco: La ilustración es de Barry Godber, artista y programador informático. En 1969, King Crimson se enamora del dibujo y el disco se titula In the court of the Crimson King. Godber muera en febrero de 1970 de un ataque al corazón. Una única pintura realizada por Godber resultará su testamento gráfico. Sólo tenía 24 años. Más de cuarenta años después, un tipo normal recoge un disco paranormal y queda prendado, ya no sólo por su cubierta, también de un maravilloso contenido de cinco tracks. El segundo tema me acompaña y me inspira un proyecto suicida de rasgos difuminados:

I talk to the Wind
(King Crimson)