Cuatro tardes con Sam Fuller




A Bayoneta Calada! (1951): La escena de las minas te corta la respiración. Grandes momentos en la cueva y un secundario que no desea el protagonismo. Casco de acero (1951): Gene Evans se come la pantalla. Nadie está a salvo, ni siquiera en un templo budista. Corredor sin retorno (1963): Un plan peligroso, compañeros pre-Cuco y un diluvio alucinante. Atención a las retro-pesadillas con la novia stripper. Uno rojo: División de choque (1980): Lee Marvin dirige el cotarro pero Mark Hamill no quiere asesinar. Ahh, en la guerra no se asesina, se mata. Emoción y muertes inesperadas en cada escena. A pesar del parto in-the-tank, fantástica de inicio a fin.