Homenaje a John Hughes en cuatro películas (2/4)

Llega El Club de los Cinco (1985), cuyo título español me recuerda una insufrible colección de libros, así que llamémosle como Hughes quiso: The Breakfast Club. Esta cinta siempre se nombra como referencia al Brat Pack, esa panda de mocosos que cobraban millones y llenaban cines, pero no hay que olvidar que en ese pack también estaban los Rebeldes de Coppola y los jóvenes de St.Elmo. En esta ocasión, Hughes nos describe la fauna que pulula por un instituto, por cualquier instituto. Tenemos a la niña pija con rostro de Molly Ringwald, molestada permanentemente por el malote Judd Nelson. El deportista Emilio Estévez, defensor de la pija y enemigo del malote, cuyo mayor logro será aconsejar a la gótica Ally Sheedy que deje de pintarse y vestirse como un vampiro. Y finalmente, Anthony Michael Hall encarnará al buen pringado y mejor estudiante que se quedará sin pillar cacho. No olvidemos que son cinco, así que el representante de Hughes estará relegado a escribir un ensayo final sobre los jóvenes. A destacar el siempre cabreado Paul Gleason como director del instituto y el monólogo de Emilo Estévez sobre el esparadrapo.