Completamente conmocionado

Y será un señor de 70 años en silla de ruedas el que filme uno de los mejores retratos sobre la adolescencia que uno recuerde haber visto. Y será la última noche de aquellos jóvenes renegados una de las escenas que más me ha conmovido en mucho tiempo. Y en ningún momento me acordaré de aquellos soñadores cinéfilos porque aquí tendremos a David Bowie versionando su Space Oddity en italiano. Y en medio de todas esas emociones, también fuertes y baratas, no habrá ni una pizca de sexo, y el primer sorprendido voy a ser yo. Y no podré evitar mencionar ese último plano en que un Bertolucci cerca del traspaso le guiña el ojo a su colega Truffaut. Y naturalmente en estos veranos, que son los veranos en que ocurren las cosas, ya será hora que me enfrente al Novecento.

Tú y yo (Bernardo Bertolucci, 2012).