Quien pierda la carrera perderá el coche


Además de Charlie Sheen y su Turbo Interceptor, lo mejor de todo esto es el grupillo de gamberros, freaks y asesinos que pululan por las carreteras. El drogadicto Mofeta, el retrasado Alcantarilla, el mecánico mongol Cepillo y el más malo de los malotes: Packard Walsh, al que da vida Nick Cassavetes (hijo de John) y futuro director de El diario de Noa (2004). Un placer veraniego que evoca sábados infantiles donde quedabas deslumbrado con El Aparecido (1986). Esto abrasa, tío!.