Lo que pueda salir mal acabará por salir mal

“Cuando era pequeño aprendí a seguir siempre una norma personal. Intentaba con todas mis fuerzas no imaginar nunca cómo transcurriría un acontecimiento cercano que me ilusionara. Por ejemplo, si en el colegio nos iban a llevar de excursión a la playa, la noche anterior me acostaba y al cerrar los ojos luchaba por no intentar imaginar cómo seria el viaje. Pensaba en otras cosas que no tuviesen nada que ver y me concentraba en ellas hasta quedarme dormido.

Lo hacía porque había aprendido que lo detalles de la realidad nunca salían tal y como los había imaginado. Siempre eran decepcionantes. Si había pensado que me sentaría en el autocar junto a la niña que me gustaba o que en la playa construiría un castillo que deslumbrara a todos, luego resultaba que la niña en cuestión no había podido ir a la excursión porque tenía paperas o que la playa era de piedras y no de arena. Aquel mecanismo funcionaba de manera infalible porque me protegía de la decepción. Con los años fui perfeccionando la técnica y nunca intenté imaginar cómo serían los detalles del rodaje de mi primera película.”

*Fragmento de Making Of, la brutal novela que Óscar Aibar escribió sobre el rodaje de su primera película: Atolladero (1995). Atención al destripe de personajes como Mario Gas, Carles Gusi, Ventura Pons o el periodista Ramón de España. Magnífica novela para conocer el mundo del cine y a los extraños humanos que habitan en él.