Cuando una película te salva la vida

Lo cuenta Miriam Gómez, viuda del escritor Guillermo Cabrera Infante (1929-2005).

“En 1972 le declararon maniacodepresivo; tenía lo que ahora llaman personalidad bipolar. Por eso cuando estaba bien debía dedicarse a los artículos, lo que nos daba de comer. Tenía mucho miedo, pero mi admiración por él era enorme. Trataba de entretenerlo. Escogía los filme que lo entretenían por la noche, recortaba noticias de los diarios para que las leyera al despertarse. Pero llegó un momento en que nada de esto le interesaba y me sentí aterrada. Estrenaron Blade Runner (1982) y en Inglaterra donde vivíamos recibió unas críticas terribles. Un sexto sentido me dijo que esa película tenía que ser buena y le animé a que fuéramos a verla, pero él se resistía "No, no puedo concentrarme", decía. La vimos el último día y fue mágico. Como miles de electroshocks en la pantalla. Porque cuando a él le gustaba una película empezaba a echar vibraciones. Y le vi brillar, en serio. Esa película le hizo volver. Le salvó”.

Fragmento de una entrevista de Elena Hevia (El Periodico)