La Vida en Rosa (Edith Piaf)

Hay tres cosas muy buenas en “La Vida en Rosa ("La Môme)”, el biopic sobre Edith Piaf. La primera es la propia figura de la cantante. Habrá mucha gente que no conozca ni sus nombre ni su vida, pero todo el mundo reconoce algún fragmento de “Non, je ne regrette rien” o la misma “La vie en rose”. Así que solo por escuchar esas canciones ya valdría la pena ver esta trágica biografía. El otro punto es Marion Cotillard, la actriz que interpreta a la cantante. De hecho decir que interpreta seria equivalente a decir que has visto a una actriz actuando y en este caso seria un error. Marion Cotillard no interpreta a Edith Piaf, ¡Marion Cotillard es Edith Piaf!. Con esta frase resumo todo el talento y dolor que transmite en cada escena. Y hablando de escenas hace falta hablar del tercer punto a favor: su director. Teniendo en cuenta que Oliver Dahan había rodado “Los ríos de color púrpura 2”, uno podía sentarse en la pantalla con temor, pero nada más lejos de la realidad. La cinta está llena de buenos momentos, pero hay dos escenas sencillamente impresionantes. La primera es un trabajo de delicada edición. Edith Piaf ha recibido clases de interpretación y su mentor le enseña como mover las manos para expresar más la canción. Tras muchas broncas con el aprendizaje, aparece en el escenario y empieza a cantar. En lugar de su voz, escuchamos un precioso tema a piano que nos obliga a observar los gestos de la cantante y la reacción del público ante ella. El otro gran momento corresponde a una parte de la trama que nos desvelaremos. Edith se despierta en la cama junto a su amor y recorre toda la casa a través de un grandioso plano secuencia. Las personas presentes en la sala nos indican que algo ocurrido, pero el plano secuencia sigue hasta la resolución de la incógnita. Gran trabajo de realización. Por último, el realizador Oliver Dahan se guarda el mejor momento para el final. Presenciar a Edith Piaf cantar su “Non, je ne regrette rien” es de esas cosas que te hace saltar las lagrimas aunque te resistas a ello. No os resistáis. Tampoco a ver la película.