27 de noviembre de 2013

La piel que habito

Cecil B. Demented (John Waters, 2000).

21 de noviembre de 2013

Más allá de Ikea

Ingmar Bergman gör en film (Vilgot Sjöman, 1963).

Parálisis permanente

“Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida... ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes una pantalla portátil que domina tus pulsiones?"

Trainspotting + Ahora mismo.

15 de noviembre de 2013

Protect Yourself

Fotograma: James Coburn en Flint, agente secreto (Daniel Mann, 1966).
El esquema siempre es el mismo: Fotógrafo hace foto y la cuelga en internet. Medio de comunicación profesional coge la foto y la añade a su artículo. Ni pide permiso al fotógrafo ni mucho menos se plantea pagarle por su trabajo. El fotógrafo termina enterándose y reclama. El medio de comunicación profesional rectifica y acredita al autor de la foto. Desenlace suave. Pero ocurre que quizá el medio de comunicación recibe ingresos por publicidad. En ese caso, el fotógrafo se siente violado y además de explicaciones pide una compensación o tributo por su foto. El Medio de comunicación profesional pondrá excusas de todo tipo y finalmente, según se vaya calentando el fotógrafo, terminará borrando la foto robada para ahorrarse problemas y zanjar la cuestión. Eso le ha ocurrido a muchos, también a mí. Podría contar que un día abro un diario local, con publicidad insertada, y me topo con una foto robada. Podría contar mis reclamaciones y otras aburridas explicaciones. No vale la pena, el cansancio te conduce al desenlace suave. Pero obtengo una valiosa información: si han utilizado mi foto es porque en ningún momento he dejado constancia de que no podían hacerlo. Parece absurdo pero no es nada nuevo. Protege tus cosas. Si durante la adolescencia no le propinas un puñetazo a aquel idiota no dejará de molestarte, si no cierras la puerta es probable que algún energúmeno termine entrando y si no atas la bici a una farola…ya sabes. Mira tú entorno, recuerda aquella historia y encontrarás más ejemplos en todo tipo de grados. Protege tus cosas. Inserta tu marca de agua en la foto y esquiva a los ignorantes, inconscientes y perezosos. Ya lo decía Mickey Oliver: Anticípate.

4 de noviembre de 2013

Laberinto de Pasiones

Angie Dickinson conoce la historia y me la contó antes de que la puerta del ascensor se cerrara. Hubo una fiesta, una borrachera y una apuesta. El ganador dirigiría la primera mitad, el perdedor terminaría la segunda parte y firmaría el resultado. La ganó Ron Howard y dirigió algo similar a El diario de Bridget Jones, la perdió Brian De Palma y facturó un pastiche difícil de defender. Aunque si hay que hacerlo dividiré mis prejuicios con split screen y buscaré algunos buenos instantes para frenar a los detractores mal educados, quizá un poco como el nieto que sólo encuentra virtudes en su abuelo cascarrabias. Mirar Passion (2012) con los dedos cruzados hace que vaya directamente a revisar En nombre de Caín (1992) y recordar una reseña que la calificaba como una de las peores cintas de la historia. Pero tú la recuperas un domingo por la tarde y te los pasas bomba con los trucos de De Palma y las muecas de un multiplicado Lithgow. Quizá, y solo quizá, algunas pasiones necesitan el paso del tiempo y la distancia correcta para asimilar su situación en el mapa. Aunque también es probable que aquel célebre tagline De-mente, De-pravado, De-generado pueda completarse con De-cadencia. Paso palabra, fundo a negro y mantengo el silencio.