Au revoir les enfants

Aki Kaurismaki junto a Esteve Riambau. Foto: Filmoteca de Catalunya.
“La vejez no trae nada bueno. Las personas alcanzan su plenitud entre los 32 y los 35 años. Cuando uno deja atrás la juventud, el resto es pura miseria.” “La situación es terrible. La gente debería meterse a sus dioses por el culo. No creo en ningún Dios ni en ninguna religión. Buda quizás es el único que no invitaba a la guerra, pero Jesucristo, Mahoma y el resto estaría bien que desaparecieran del mapa. Cuando te mueres, estás muerto. ¿Quién necesita un Dios?” “Deberíamos tomar en cuenta a Stephen Hawking, que afirmó que la inteligencia tecnológica destruiría a la especie humana... y espero que ocurra pronto. Cuánto antes desaparezcamos, el planeta tendrás más posibilidades de sobrevivir. En el fondo, siento simpatía por la humanidad, y también por mí mismo, dado que soy un tipo gracioso (sonrisa burlona). Sin embargo, nos torturamos lo unos a los otros y destruimos el planeta. No tenemos futuro. Somos una especie extraña que se dedica a destruir todo lo que toca, así que adiós humanidad y gracias por esta entrevista”.

Aki Kaurismäki en El Cultural (Manu Yáñez Murillo)