Sacrifico audiovisual

Un sacrificio audiovisual será cuando miras una cinta que probablemente nunca mirarías pero que acabas viendo sólo porque aparece o trabaja algún colega. Escondo la carátula para disimular y bajo todas las persianas para asegurarme que nadie se entere que miro Tres metros sobre el cielo (2010). Sufro bastante durante el metraje y pienso en abortar la operación en varias ocasiones hasta que me topo con el amigo Francesc Reina tatuando a la enamoradiza María Valverde. La cosa me sirve para recordarle montado en la bicicleta de Policromía (2010) y si nada se tuerce en el actual proyecto lleno de sexo, drogas y rock’n’ roll. Quizá sin esto último.