You could be mine

Luego habrá más veranos con sus respectivas emociones fuertes y baratas pero ahora por prisa y por descarte sólo habrá un verano. Aquella Sarah habrá cambiado como cambia todo el mundo, a hostias, y la permanente dejará paso a un recogido fibrado y se impondrá aquel peinado a capa para los chavales con madres modernas. Vendrán destellos de flores en el suelo, boquetes en la pared, camión contra moto y la boca abierta con todo aquel metal líquido reagrupándose por los sitios más insospechados. También vendrá un making of que te explicará la posición de los actores durante las explosiones (no, no permanecen dentro de un edifico cuando éste revienta) y un videoclip de un conjunto que nunca más te interesó pero que te regalará los destellos antes mencionados con una onda expansiva que arrasará las asignaturas tediosas, las confusiones arbitrarias y los dolores que no son de barriga. 

Foto: Thunderball (Terence Young, 1965).