Lírica de un automóvil


“Por encima del Ford Gran Torino de Starsky y Hutch, con su rayo blanco atravesando el rojo encendido de su chapa, y que anuncia con sus dos colores que lleva dentro a dos policías complementarios, e incluso más allá del Lincoln Continental del detective Frank Cannon, de color negro embajada, el Peugeot 403 Cabriolet de Colombo será el coche destartalado que voy a admirar frenéticamente porque, a uno, de los coches lo que le gusta, antes que la mecánica, es el objeto y su épica, y por supuesto su lírica, y tal vez por esta misma razón voy a ser también un fanático de automóviles ridículos, absurdos, ideales como los que dibujan Hanna-Barbera en los Autos locos, con su Espantamóvil, su Alambique Veloz y su Súper Chatarra Especial.”

Los príncipes valientes 
Javier Pérez Andújar, 2007. Ed. Tusquets