Las paredes hablan

  Aquello que cuelga de tus paredes te definirá durante unos años, después quizá utilices camisetas para explicarle al mundo tus gustos y luego quizá tu mirada, tus conversaciones y tus actos basten para retratarte sin trazos ni envoltorios. O quizá te abras un blog y des la brasa al personal con cosas como El Pico (Eloy de la Iglesia, 1983).