Expulsando a Spielberg

Spielberg antes de ser apaleado por un guardia de seguridad
"Me recuerdo en mis inicios metiendo las narices en los estudios, fijándome en cómo se hacían las cosas". La primera vez que le largaron fue cuando se coló a husmear en el set de Cortina rasgada. "Me echó un colaborador, me vio en el rodaje y me preguntó: ¿Quién eres? Me dijo que me encontraba en un espacio privado y que no podía estar allí. Nunca lo conocí. Hitchcock no me echó una vez, me echó dos...". A ver, ¿cómo fue la segunda piedra en la que tropezó frente al mago? "Después de Tiburón, cuando ya era un exitoso joven realizador, me fui con un reportero que estaba haciéndome un perfil a ver el rodaje de La trama. Me presenté allí, ya como director de Tiburón, muy ufano, creyéndome suficientemente reconocido como para saludar al maestro, como si tuviera el derecho incuestionable de ser recibido. Él estaba de espaldas, no sé ni cómo pudo notar que andaba por allí". A partir de ahí, lo mismo de la primera vez. "Habló con su asistente, le dijo algo al oído, vino hacia mí con la mirada fija y me explicó: 'El señor Hitchcock quiere que le diga que no permite visitas en los sets'. Y volvió a echarme. No sé si tenía un ojo en el cogote. El caso es que para mí era un papelón saber que aquel periodista contaría cómo el director de Tiburón fue expulsado de un rodaje. Así que ostento el dudoso honor de haber sido echado no una sino dos veces de su lado, sin siquiera llegar a conocerlo. Más cuando Tiburón era todo un homenaje a su cine".

Fragmento de Spielberg cabalga la I guerra (Jesús Ruíz Mantilla, El País)