Los valientes visten de negro (y se dejan bigote)


Ahh, ingenuos villanos..¿Qué os hace pensar que por ir subidos en una moto o en un coche, estaréis a salvo de Chuck Norris?. Sin duda, falta de experiencia como esbirro. Patada voladora como estrella de una función dirigida por Ted Post (Harry, el fuerte).

Detalle intrascendente: Los valientes visten de negro (1978) contiene un final muy parecido al de Poder Absoluto (1996): un falso conductor de limusina enfrentado a una injusticia perpetrada por altas esferas políticas. No hace falta decir que el bueno de Chuck termina el asunto de forma muy distinta a Clint.