Dragon Ball visto por Todd Solondz


Gokuh se casa con Chi-Chi aunque pasa olímpicamente de ella, Bulma se lía con el malote de Vegeta, Ten Shin Han convive con Lange y hasta el freak de Krilin consigue ligar con la androide A-18. Pero, ¿Y los demás?. Los demás no consiguen ligar, no tienen vida o al menos no nos interesa. Son marginados, tímidos, pajilleros, monstruos, segundones olvidados por todos nosotros. Son el tipo de personajes que retrata Todd Solondz en sus películas. Con ellos podemos hacer un nuevo Happiness, una nueva galería de desgraciados. ¿Que decir de Chaos?. Un enano autista capaz de quemarte con sus rayos pero que da la misma conversación que un vaso de agua. Claramente enamorado de su compañero Ten Shin Han, queda relegado a mimo indigente cuando su amigo se lía con la bipolar Lange. No se descarta posible trío. ¿Y Oolong?, directamente este es un cerdo. Tiene el poder de transformarse en otra persona durante unos minutos y pide al Dragón mágico unas bragas que acaba usando como gorro. Cerdo esquizofrénico, pajillero compulsivo y violador en potencia. El ruin de Pilaf: Megalómano bicho azul que convive con una lesbiana y un zorro. Quiere ser el amo del universo y se lía con los peores enemigos dando muestra de su falta de personalidad.

Un ser sumamente degenerado: el maestro Mutenroshi: Fue un gran sensei en el pasado, pero ahora sólo es un gracioso viejo verde. Coleccionista de porno duro, sangra por la nariz ante los escasos desnudos femeninos que encuentra. No hay que olvidar que le pide ver las bragas a Bulma, siendo esta menor de edad. Posible pederasta. Sus fantasías con Bulma se materializan en las fotocopias prohibidas. Yajirobai, el hombre de los bosques: Marginado de la sociedad debido a su insoportable carácter, este paria vive en el bosque y se dedica básicamente a comer y a beber. Egoísta y traidor al cuadrado, tiene algún momento de protagonismo y busca su salvación final con algunos personajes celestiales. Y finalmente, tenemos a Yamscha, uno de los personajes más imbéciles y prescindibles de la serie. Empieza sus aventuras como ladrón del desierto en compañía del bicho Puar. Quiere reunir las bolas mágicas para perder la timidez ante las mujeres y encontrar su pareja. Se topa con Bulma pero los encuentros no resultan y acaba como ese vacilón secundario que merece ser sacrificado por los villanos de turno. Yamscha seria el actual cholo sin cerebro que se machaca en el gimnasio para marcar bíceps en la discoteca. Le falta el coche tuneado en una cápsula hoi-poi. Ante el inminente (y temido) estreno de Dragon Ball (The Movie), proponemos a Todd Solondz una adaptación alternativa con varios personajes a su medida.