Atracador de bancos conoce chica

-Pero…es que no sé nada de ti.

-Me crié en una granja en Mooresville, Indiana. Mi madre murió cuando tenía tres años. Mi padre me daba palizas porque no conocía otra forma de educarme. Me gusta el béisbol, el cine, la ropa buena, los coches rápidos, el whisky…y tú. ¿Qué más necesitas saber?.


John Dillinger (Johny Depp) a Bille Frechette (Marion Cotillard): Enemigos Públicos (2009).

Ascenso y declive de una discográfica: Cadillac Records


Orígenes humildes, pequeños pasos, estrellato lleno de excesos y decadencia final por desgaste o muerte violenta. Elementos habituales de los biopics musicales que (al margen de su cinematografía) funcionan muy bien para reconstruir pasajes de la historia musical. Me quedo con cinco momentos de Cadillac Records (2008): 1) El personaje de Muddy Waters (Jeffrey Wright) y el hallazgo del Hoochie Coochie Man. 2) La breve carrera de Little Walter (Columbus Short) y su encontronazo con la policía. 3) Los pasajes sexuales del alocado Chuck Berry (Mos Def) y su pionero y eléctrico rock and roll. 4) La relación que nace entre Leonard Chess (Adrien Brody) y Etta James (Beyoncé Knowles). Y 5) El final de Chess evocando la romántica idea de morir ante una inmensa emoción. Aquí debidamente ficcionada. Y por lo tanto mejorada.

Diseñado y reinterpretado por Silverferox



+ Carteles alternativos y otras bonitas bizarradas en el blog de Silverferox Graphic Art.

The Naxo Fiol Experience


Querido Destazador. Dirige en 35 milímetros: Naxo Fiol. Protagonizan el triangulo de amor bizarro: Jenni Alarcón, Dani Moreno y Pere Koniec. Fantástica gente, fantástica experiencia. Próximamente en las mejores y las peores pantallas. + Todas las progresivas novedades de Querido Destazador en el blog del Sr.Fiol.

Coen vs Tarantino: Exposición tributo



Si por una de esas casualidades el próximo abril están por Nueva York no se pierdan la exposición que presentan los señores de Spoke Art. El resto de los mortales nos conformaremos con un par de links y un dilema ante el título de la exposición: complicada elección.

Valor añadido: Martin Scorsese + Henry Miller


Un ejemplar de Trópico de Cáncer (1934) será el detonante de una frenética noche en Alter Hours (1985).

El cabo del miedo (1991). Max Cady despierta la sexualidad de la lolita hablándole de Miller.
Finalmente le hará llegar un furtivo volumen de Sexus (1949).

Una familia de árboles

Doy con ellos tras haber atravesado un llano ardiente de sol. No viven junto al camino a causa del ruido. Habitan en los campos sin cultivar, encima de una fuente que sólo los pájaros conocen. Desde lejos parecen impenetrables. En cuanto me aproximo, sus troncos se separan. Me acogen con prudencia. Puedo descansar y refrescarme pero adivino que me observan y desconfían. Viven en familia, los más viejos en el medio y los pequeños, aquellos cuyas hojas acaban de nacer, un poco por tordas partes, pero no muy alejados de los demás. Tardan mucho en morirse y mantienen a los muertos en pie hasta que caen convertidos en polvo.

Se toquetean con sus largas ramas para asegurarse de que todos están allí, como hacen los ciegos. Gesticulan encolerizados si el viento sopla y sopla para arrancarlos de raíz. Pero entre ellos no hay disputas. Sólo murmuran para manifestar su acuerdo. Siento que deben ser mi verdadera familia. Pronto olvidaría a la otra. Quizá me adoptarían poco a poco, y para merecerlo aprendo lo que hay que saber:

Ya sé mirar cómo pasan las nubes. También sé quedarme quieto. Y casi sé permanecer callado.

Historias naturales (Jules Renard, 1894)

Confirmando expectativas (para el duelo de espadas)




“Nació con el don de la risa y la certeza de que el mundo estaba loco” (Rafael Sabatini)

Mi certeza: casi 60 años después de su estreno, Scaramouche (1952) sigue siendo una de las mejores cintas de capa y espada. Y no me gusta el género de capa y espada. Llevaba 20 años con el maravilloso recuerdo de un clímax grabado a fuego en el ranking de los clímax grabados a fuego. Aline de Gavrillac (Janet Leight) y el marqués de Maynes (Mel Ferrer) asisten a la función de Scaramouche. Aline reconoce a la pareja del escenario. Ella es Lenore (Eleanor Parker), él es André Moreau (Stewart Granger). Se avecina tormenta. Se avecina el duelo final. Y George Sidney se encargará de regalarnos siete minutos de duelo por todo el teatro. Impecable. Impresionante. Imprescindible. Aunque lo que realmente descolocó a aquel ingenuo chaval fue el explicito trío amoroso que se montaba el amigo Scaramouche. Naturalmente con el previsible (e incomprensible) desenlace tipo Maud. Esto empieza a parecer el blog de Garci.

El Temible Burlón para siempre burlón

Infancia. Para evitar que nos matáramos por una grabación, mi padre nos regaló una cinta VHS a cada hermano. Podíamos grabar lo que quisiéramos en nuestra cinta de 3 horas y yo recibí una Kodak de carátula amarilla. Mi primera y última grabación fue El Temible Burlón una divertidísima película de piratas con Burt Lancaster como “El pirata Rojo”. Los que no la hayáis visto y la recuperéis hoy, comprobareis no sólo lo genial que sigue siendo sino también cómo ha influenciado la primera entrega de Piratas del Caribe. Aunque Burt Lancaster le da mil patadas a la trilogía de Gore Verbinski. Y es que todo el film es cojonudo: los personajes, la música, la dirección y sobretodo las piruetas que se montan Lancaster y su fiel colega Nick Cravat. Otra de las mejores cosas son sus diálogos. El listillo del Pirata Rojo intenta incomodar a la secuestrada Eva Bartok preguntando lo que no debe. La Bartok le da una replica antológica.

-¿Por qué echaste anoche el cerrojo a tu puerta?
-Si sabes que tenía puesto el cerrojo será porque intentaste abrir, y si intentaste abrir sabrás por qué tenía puesto el cerrojo.

The Crimson Pirate (Robert Siodmak, 1952)

Mirada Japonesa (para David Cronenberg)


Es la hora de Guillermo Tell



William S. Burroughs + David Cronenberg = The Naked Lunch (1991)

Conexión Alejandro (el Ojo de Oro)

Primer encuentro. Noche adolescente de 1997. Alejandro aparece en la pantalla y dice que se aburre con Rojo. Pero si es Evil Dead corre a verla. No sé si es la relación de Irène Jacob con Trintignant o la música de Zbigniew Preisner la que me hace abrazar el último color de Kieslowski. Casi todos prefieren el dramon azulado de Binoche y casi todos hemos olvidado el color blanco con Delpy. Pero Alejandro dice que no le gusta Kieslowski porque no le gusta aburrirse en el cine. Podría parecer un desencuentro pero no lo es. Visitaré la casa embrujada de Raimi las veces que sean necesarias pero no puedo renunciar a la obra póstuma del polaco. Segundo encuentro. Otra noche y otra pantalla. Se lanzan los cuchillos de Santa Sangre pero todavía no es el momento. Abandono la cinta sabiendo que algún día llegará el reencuentro. Una elipsis me sitúan ante otra pantalla. Alejandro le pide a su hijo que le de una bofetada. Es una bofetada boomerang, a cambio de la que él le dio rodando Santa Sangre. Pasan los años y algunos de sus cómics y libros se cruzan en mi camino. Llega el cuarto encuentro. Trabajo junto a miles de películas. Es navidad y llega una solitaria copia de Santa Sangre. Debería ofrecerla a los posibles clientes pero en lugar de eso la compro yo mismo. Antes de pagar, una mujer observa la carátula y me pregunta de donde demonios la he sacado. Le digo que es la última copia que hay en la tienda y me mira con ganas de quitármela de las manos. Apabullado por una emoción sobrenatural escribo alguna tontería. Quinto encuentro. Se edita un pack con las películas de Alejandro y escribo todavía más tonterías si cabe. Sexto encuentro. Le veo firmando libros en una feria de firmar libros. Le saco algunas fotos y pienso que triste será no llegar a conocerlo nunca. Séptimo encuentro. El otro día conozco a Alejandro. Su oratoria es más divertida que la mayoría de monologuistas. Fascina hablando de sueños. Magnetiza hablando de amor. Hipnotiza hablando del futuro. Me gana por completo hablando de su gato Kazan, en homenaje a Elia Kazan. Estamos en Marzo de 2011, Alejandro Jodorowski tiene 82 años y responde la pregunta de una seguidora haciendo un moonwalk en el escenario. Octavo encuentro: por determinar.

“Policromía” vista por Fran Ruiz

Una película que narra el proceso de un graffiti premonitorio debía tener su propia pieza.
Sigue el Polychromy Drawing Project, en este caso gracias al graffitero Fran Ruiz.

A propósito de Johnny Ringo

Años 90. Los estudios se copiaban los proyectos (o algo parecido) y se estrenaban dos versiones de una misma historia. El western también tuvo su doble ración. Kasdan presentaba su monumental Wyatt Earp (1994) con Costner como sheriff justiciero y poco antes George Pan Cosmatos mostraba los mismos personajes en su Tombstone (1993). La cinta de Kasdan quizá es mejor por su desmesurada ambición pero su duración (195 min) puede hacer retroceder (o dormir) a más de uno. La de Pan Cosmatos es más modesta pero contiene un detalle que derrota la cinta de Kasdan: el Doc Holliday interpretado por Val Kilmer. Quizá no tiene el carisma de Kirk Douglas en Duelo de Titanes (1957) pero le da mil vueltas al Dennis Quaid de Kasdan. Y sobretodo tiene una escena memorable. Doc Holliday (Kilmer) le habla a su amigo Wyatt Earp (Kurt Russell) sobre el temible Johnny Ringo (Michael Biehn):

-Un hombre como Ringo tiene un gran vacío en lo más profundo de su alma. Él nunca podrá matar bastante, ni robar bastante, ni hacer daño suficiente para llenarlo.

-¿Qué busca?. -Venganza. -¿Por qué?. -Por haber nacido.