Un análisis con amor a Los Bicivoladores

El arranque de Los Bicivoladores (1983) es de las cosas más vacilonas que he visto y si uno no se tapa la cara con el cojín de pura vergüenza, puede disfrutar de toda una declaración de intenciones: Los maestros de la bicicleta PJ y GOOSE se colocan su equipo protector, giran una y otra vez los pedales de su Bmx y empiezan las piruetas por el paseo marítimo de su pueblo. Las imágenes son de una belleza plástica preciosa y a uno le dan ganas de coger su bicicleta y acompañar a estos dos personajes por esa postal en movimiento situada en un Verano de Australia.