28 de noviembre de 2009

Del colegio al instituto (y el miedo a la novatadas)




Dazed and Confused (1993) : un verdadero vivero de futuros actores.
Lo de Ben Affleck hay que verlo para creerlo.

27 de noviembre de 2009

Comando en el mar de Playboy


Infancia y cine bélico. Mi pareja de celuloide con comando en la selva era sin duda: Objetivo: Birmania (1945) y Comando en el mar de China (1970). Los que hayáis visto este ultimo film sabréis que, además de tener a un estupendo Michael Caine como irreverente Tosh, durante todo el metraje no aparece ni una sola mujer. Pero, Ohh! Sorpresa: Gracias al blog Memoirs on a rainy day me topo con una delirante sesión de fotos que promocionaba la película de Robert Aldrich en el Playboy de 1969. No imagino al Soldado Ryan de esta guisa.

26 de noviembre de 2009

Dibujando en el vaho de un cristal

El otro día, dentro del autobús, un niño dibujaba en el vaho que cubría el cristal de la ventana. Escribía una palabra y dibujaba algo que para él debía tener su sentido. De inmediato me viene a la mente La última noche (2002), el film de Spike Lee en el que Edward Norton debe entrar en prisión. Hacia el final, el coche de Norton se para frente a un autobús, en el que un niño escribe su nombre en la ventana. Norton le devuelve el saludo y hace lo propio en el cristal de su coche. Eso sí que es comunicación universal. A veces me gustaría poder seguir escribiendo en el vaho de ese autobús o de ese tren. Sin que me importasen los 80 ojos que me observasen o las 40 bocas que me juzgasen. Prometo redimirme y volver a trazar esos graffitis efímeros en el cristal humedecido de tu autobús. Mientras tanto, vean el film de Spike Lee o vayan directamente a pintar en la ventana.

24 de noviembre de 2009

Mi reencuentro con John McNaughton

La primera cita es la más importante. Sin duda marcará el futuro de la relación. Así que una noche me reuní con su célebre Henry Lucas a fin de comprobar todo aquello que le envolvía. A día de hoy sigo recordando: 1) Como narrar un asesinato con un solo plano y un brutal efecto de sonido y 2) Lo inquietante que puede resultar una maleta tirada en un arcén.

Tras ese primer contacto nos citamos otra noche. Ahora la propuesta llegaba repleta de estrellas. Estaba Robert de Niro como policía salvador de Uma Thuman, la chica de un gangster con el rostro de un Bill Murray que empezaba a colocar su (hoy célebre) cara de palo. El combate urbano final, cruce de Rocky V y La gran pelea, te dejaba con buen sabor de boca, pero pesaba la sensación de haberse perdido algo por el camino. Todo muy correcto, quizá demasiado. Sin olvidar los créditos del film: Richard Price bajo el guión y el señor Scorsese como productor.

La relación iba lo suficientemente bien como para que se produjera un tercer encuentro. Y aunque la idea de visualizar un film de Luke Perry con bigote no estaba en mis futuros planes, me sumergí en esa vida normal a la que aspiraban una pareja de ladrones. Lo mejor de todo aquello era la (casi) debutante Ashley Judd que animaba la fiesta con sus trastornos y continuos desequilibrios. Lo peor, la frialdad que englobaba el conjunto. Como si vieras a un McNaughton cansado de todo aquello. Como si la idea de seguir encuadrando a Luke Perry cada mañana se convirtiera en una verdadera tortura. No le culparemos por ello.

El cuarto encuentro llega en esa época tan confusa como fueron los finales de los 90’. Decenas de películas de 150 minutos que agotaban a los 60 y que te hacían preguntar donde se escondía ese productor que cortaba a diestro y siniestro. Los juegos salvajes que proponía nuestro anfitrión no contenían ese lastre de duración pero a cambio, y de regalo, nos regalaba unos giros de trama que replanteaban continuamente una historia de instituto con perversas alumnas y profesores violadores. De nuevo, Bill Murray nos daría la clave, en este caso, apurando hasta el último segundo de película. Divertido McNaughton al que le debo un segundo visionado para que me entusiasme definitivamente.

Veo el trailer de Hablando de Sexo, un McNaughton de 2001, pero no tengo el valor de fichar. Aunque no se descarta un repentino entusiasmo en momentos de desesperación El reencuentro se produce gracias a Mick Garris y su serie de tv Masters of Horror. Entre Argento, Carpenter o Cohen, aparece nuestro protagonista con el capítulo El cuento de Haeckel, basado en un texto de Clive Barker (Hellraiser). Esta historia sobre al amor más allá de la muerte y su correspondiente necrofilia me obliga a abrazar de nuevo al señor McNaughton: Un señor que, lejos del temible síndrome Welles, rodó su opera prima casi a los 40 años: ese terrible diario de asesino en serie por el que siempre será recordado. Y de regalo: Trailer de Henry, retrato de un asesino.

Foto: Jacobo Braun

18 de noviembre de 2009

Capítulo 27 (el asesinato de John Lennon)

Claustrofóbica. Desasogante. Espeluznante. Filmada con cuatro duros, Chapter 27 (2007) no llegó a estrenarse en nuestros cines y pasó directamente a nuestros videoclubs. Y puede llegar a entenderse por lo sórdida de su propuesta. Jared Leto se hincha a phoskitos y se transforma en Mark Chapman, el desequilibrado asesino de John Lennon. Al igual que en Solo contra todos (1998), la voz en off de un protagonista desquiciado nos hace perder la cabeza ante su inminente objetivo. La putada es que el film de Gaspar Noé era solo ficción. Buena o mala, pero sólo ficción. Aquí la ficción recrea los tres días que Chapman pasó esperando al beatle en la puerta del edificio Dakota. Contemplar el descenso emocional de Mark Chapman resulta tremendamente doloroso. Seas fan de Lennon o no.

16 de noviembre de 2009

Jay y Bob el silencioso contraatacan (y me derrotan otra vez)

Si me enchufan a la máquina de la verdad tendré que confesar que, dentro del universo de Kevin Smith, el título que me ha hecho reír más y mejor ha sido esa auto-felación cinematográfica llamada Jay y Bob el Silencioso contraatacan (2001). Tras los créditos, despide la locura el Dios de este universo. Pero no me obliguen a volver a ver Dogma (1999), por el amor de Alanis. Ya no hablemos de Jersey Girl (2004) o dispararemos entre los ojos.


Y aunque perpetrar otro gag sobre E.T. debería ser motivo de cárcel…



…se le perdona a Kevin Smith sólo por las bromas a costa de Ben Affleck. Y las putas muertas en su caravana.

13 de noviembre de 2009

Dos o tres cosas que sé de ella (de una película)

Que no eres objetivo con tu trabajo es falso: es un invento para producirte inseguridad. Un director sabe mejor que nadie dónde están los fallos en su película, es el que sufre incluso físicamente esos fallos. Uno ve su película después de terminada y lo que está bien le gusta mucho pero lo que está mal le provoca pinchazos en el estómago. Una escena mal resuelta, un diálogo flojo, una toma mediocre es como una lanza atravesando tu costado. Desde luego debes escuchar los consejos de otra gente pero es importante que uno cometa sus propios errores. Cuando sigues el consejo de alguien y no estás muy seguro de hacerlo normalmente toma la forma de cagada en tu película. Si con los errores propios sientes la mencionada lanza en tu costado, cuando ves en tu peli un error producido por un consejo ajeno es como si unas tenazas hirviendo aprisionaran tus testículos

Texto completo en el blog de Borja Cobeaga en Club Cultura

Escrito por Shane Black (2): El Último Gran Héroe


Escrito por Shane Black (1): El Último Boy Scout


La fuerza de una magnum (y de una secuela)

Un detalle: A través de unos árboles, un policía en moto se acerca por una lejana carretera. Ted Post no corta el plano y el motorizado poli sale de cuadro. Segundos después, el policía entra en plano, sube un monte y avanza por la arboleda. Una lujosa casa con piscina se nos presenta a través de los árboles. Algunos peces gordos y sus putillas disfrutan de su piscina mientras el policía, al que nunca hemos visto el rostro, prepara su metralleta. Apunta, dispara y masacre. El policía se marcha de la arboleda y se aleja por la misma carretera por la que llegó.

Harry el fuerte (Magnum Force, 1973).
Dirección: Ted Post. Guión: John Milius, Michael Cimino.

5 de noviembre de 2009

El día del Lobo (Yôgi Fukuyama)




Además de ser un estupendo manga con mujer lobo y niña mapache, El día del Lobo evoca dos instantes de John Lithgow en aquel Impacto (1981) que filmó Brian de Palma. Nunca está de más recordar al mejor De Palma y ya de paso recomendar este cómic de Yôgi Fukuyama.

4 de noviembre de 2009

El evangelio de Judas (por Alberto Vázquez)

Hablar de este cómic es hablar de: Judas, la ardilla católica. Jeremías, el pájaro cínico y cabrón. Vernel, el freaky y fiel amigo. Jesús Cristo, el editor de cómics. Barrabás, el pájaro mensajero. El triunfador Jonny Zarigüeya. El coherente pero maldito Lobito Nº3 o el pirómano Pollo Crazy.

Hablar de este cómic es hablar de 3 instantes geniales: Todo lo que acontece en el laberinto de la falsa felicidad. La mini historia que nos traslada a Mimolandia y sobretodo, el agotador y desquiciado año que vive Judas para dibujar su cómic de 400 páginas.

Triste. Entrañable. Divertido. Fantástico este evangelio de Judas.
+ info en el blog del autor Alberto Vázquez.

3 de noviembre de 2009

The Devil and Daniel Johnston



...y ya nunca podré olvidar sus dibujos. Ni sus canciones grabadas en cassette. Ni su historia.