Me cuenta Bouman que, proyección tras proyección, el film Striptease (1996) se hacía cada vez más corto. Al parecer los operadores de cabina se quedaban como trofeo con varios fotogramas del celebre striptease que perpetraba Demi Moore ante Burt Reynolds. Así que si vieron Lost in Translation (2003) en DVD y les pareció más larga que en el cine, ya saben que quizás asistieron a una proyección de un Tyler Durden patrio.