22 de junio de 2009

Kelly Preston y la brujería (Spellbinder)

Adolescencia. Noches de verano. Brujería y algo de sexo. La bella Kelly Preston es Miranda Reed, una joven que huye de una secta satánica. Un abogado la salva de los sectarios e inician un romance. Pero el culto satánico no dejará de acechar a la pareja hasta un final sorprendente. O al menos lo fue para un adolescente poco sorprendido. No menciono el título español porque, además de que es cutre a rabiar, sería como destripar Rosemary’s Baby (1968) llamándola La semilla del diablo. Escribo desde el recuerdo y aunque me temo que Spellbinder (1988) no soportaría un segundo visionado, el recuerdo sigue vivo y naturalmente idealizado.

Pero para deseos idealizados, una jefa de animadoras en un film de los 80. Esa jefa de melena rubia y falda rosa que, o será tonta del culo y encarnará a una mala puta, o bien querrá alejarse de la superficialidad para liarse con el freak previamente rechazado. En cualquiera de los casos, Kelly Preston siempre fue la más indicada para esos personajes. Basta recordar Admiradora Secreta (1985) y la ola de onanismo que debió provocar. Que provoca. Si se ha perdido gran parte de inocencia, se recomienda visionar Spellbinder con afecto y dejarse embrujar sin prejuicios. Lo ideal sería volver a sentir esas noches de verano en las que una película emergía de madrugada sin referencia previa. Brujería y algo de sexo. Spellbinder promete.

Hay que sacar a Spielberg de la sala de montaje

Inteligencia Artificial (2001) dura 140 minutos así que es fácil que resulte irregular. A unos les agradará la primera parte con el Meca-Niño y la madre. Y otros preferirán el segmento de gigolós cibernéticos y noches apocalípticas. El tercer fragmento situado en un sumergido Manhattan servirá para aclarar dudas hasta culminar en uno de los planos más bellos que le he visto rodar a Spielberg. Confieso que si el film hubiera finalizado con el plano general de una noria sumergida convertida en eterna jaula, aplaudiría al mejor Spielberg en muchos años. Quizá el mejor de su vida. ¿Dónde hay que tatuarse su nombre?

Pero no. El film no acaba en ese instante y una monumental elipsis nos sitúa en otra situación. El verdadero final. El verdadero Spielberg. Si no fuera por la aparición de ciertos seres y sobretodo por la idea de sentar en un sofá a uno de ellos, el epílogo no sería tan espantoso. Sería el final de reencuentro que toca y la mayoría estaríamos satisfechos e incluso emocionados. Pero no. Los últimos 30 minutos me desalientan y llego a la conclusión de que, en ocasiones, hay que sacar al director de la sala de edición. Se recomienda apagar el DVD en el instante comentado y disfrutar del mejor Spielberg.

20 de junio de 2009

Sticker "Love for Sale 3" (Leaving Las Vegas)

"No sé si mi mujer me dejó porque bebía, o bebo porque mi mujer me dejó."
Se lo decía el borracho Ben (Nicolas Cage) a la prostituta Sera (Elisabeth Shue).
Leaving Las Vegas (1995), un film de Mike Figgis.

17 de junio de 2009

Sticker "Love for sale 2" (Belle de Jour)


Seguimos con la serie Love for Sale, dedicada a prostitutas de cine. Tras Anna Karina llega Catherine Deneuve, la Severine de esa grandiosa obra de Buñuel: Belle de Jour (1967).

16 de junio de 2009

“Made in China” a 4 voces (Trash entre amigos)



Ocurrió el sábado 13 de junio. Cines Casablanca (Barcelona).
Las voces: Rubén Lardín, Nacho Vigalondo, Señor Ausente y Raúl Minchinela.
La película: Made in China (1982). El creador: John Liu. La metáfora: El conejo.

En la foto: Raúl Minchinela y José María Blanco (villano del film).

11 de junio de 2009

Sticker "Love for sale 1" (Vivir su Vida)

Jean-Luc Godard filma nucas y panorámicas a modo de ametralladora.
Y de paso nos cuenta los detalles sobre la prostituta Nana (Anna Karina). Vivir su vida (1962).

8 de junio de 2009

5 de junio de 2009

David Carradine (1936 - 2009)

Le recuerdo en: Kung Fu (1972), Boxcar Bertha (1972), Malas Calles (1973), Death Race 2000 (1975), Cannonball! (1976), McQuade, el lobo solitario (1983) ...y naturalmente en Kill Bill Vol.2 (2004). Fotos: Mark Berry

Sticker "Save Ferris" (Todo en un día)

Petición de Israel Gordon, fan absoluto de las correrías de Ferris Bueller.
(Todo en un día, 1986). Un film de John Hughes.

3 de junio de 2009

Barbet Schroeder visto por Charles Bukowski (Hollywood)

Cada cierto tiempo me gusta releer Hollywood (1989), la novela que Bukowski escribió sobre la filmación de Barfly (1987). Los mejores pasajes son acerca del director del film Barbet Schroeder, que en la novela se convierte en Jon Pinchot. En cierto momento, un actor rebelde (Tom Pell) y otro director (Marc Austin) se interesan por el proyecto pero, tras una única reunión, Barbet Schroeder lo tiene claro y llama a su abogado en París:

-¡Paul!, ¡Sí, soy Jon Pinchot!, sí, es urgente, ¡Quiero que añadas algo a mi testamento!, ¿estas listo?, sí, espero…es sobre una película, tengo todos los derechos, se llama El Baile de Jim Bean, escrita por Henry Chinaski, muy bien, apunta esto: ¡En caso de que yo muera, esta película nunca será dirigida por Marc Austin!, ¡Esta película podrá ser dirigida por cualquiera en este mundo excepto Marc Austin!, ¿Has cogido eso, Paul?, sí, muchas gracias, Paul, sí, estoy bien, ¿Qué tal tu salud?, muy bien, ¡Cualquiera menos Marc Austin!, Muchísimas gracias, Paul, ¡Buenas noches, buenas noches!

Tom Pell era Sean Penn y Marc Austin era nada menos que…Dennis Hooper.

1 de junio de 2009

Salón del Cómic Barcelona 2009 (cuatro autores)


Jason (Espera, No me dejes nunca) - Jeffrey Brown (Gato saliendo de una bolsa)

Paco Alcázar (El Manual de mi mente) - Pedro Vera (Ortega y Pacheco, El Jueves)

Los Amantes del Pont-Neuf (segundo visionado)

Me cito con Leos Carax y vuelvo al Pont-Neuf. Envidio al espectador que todavía no haya visitado el puente. No hay nada como ese primer visionado. Noqueo en el primer asalto y cine por KO. El segundo visionado anula algunos aspectos pero el film de Carax sigue potente, único y fascinante. Una única pega a este film irrepetible se mantiene desde la primera vez. La música cursi del final sobra. Pero todos los monstruos sacan ese lado cursi para compensar así que se entiende y se acepta. La Coixet afirma que ahora Carax es un desecho humano y que no volverá a rodar. Los productores le repudian y tiene pinta de acabar como uno de sus personajes. Verémos. Pero antes, hay 5 momentos imborrables. No importa el número de visionados. Los 5 momentos que colocan a Leos Carax en lo más alto:

1-El mendigo Alex caminando por una carretera de madrugada.
2-Persecución en paralelo por los pasillos del metro.
3-Fuegos artificiales en el Sena y posterior sesión de surf.
4-Carteles en el metro y fuegos provocados.
5-Nieve y reencuentro en el puente.