Las máquinas dan por culo todo el día y me han jodido con el láser varias veces. Sin embargo, a mi colega John le ha servido. Llevaba el nombre de su ex tatuado en el brazo. El otro día se levantó temprano con la intención de borrárselo. Logró esquivar a unos cuantos T-800, pero las máquinas van mal folladas y han hecho explotar la clínica. John estaba desesperado porque una guerra con la ex en el brazo resulta insoportable. Yo le enseñé mi herida y le conté lo del láser. John me miró con esperanza y antes de que le pudiera decirle que era una broma, cogió su fúsil y salió al exterior. Maldito John. El fúsil dispara dos veces y la máquina lo detecta. John le hace gestos con la mano, a decir verdad le hace gestos obscenos. La máquina se cabrea y empieza a disparar. John se arremanga la chaqueta y muestra el tatuaje. La maquina no falla pero John calcula mal. El brazo cae al suelo y el resto de John cae por la alcantarilla. Antes de morir, John saca algo de los pantalones. Es una polaroid. Hay una mujer y un perro. Bonito perro. John me cuenta quien es la mujer y muere. Me guardo la foto y entierro el cadáver. Por la noche ocurre. Me he prometido no hacerlo pero la guerra es dura. No sólo la guerra está dura. Nadie me ve. Piden ayuda a gritos pero seguro que aparecerá alguien para salvarles. La madre de John mira preocupada. El perro parece ver un pájaro. O quizá va drogado. Bonito perro. Bajo la cremallera esperando que nadie me vea. Solo será por una vez. Quizá dos o tres. Cuatro a lo máximo. Tampoco me voy a obsesionar. Es sólo una fantasía.30 de marzo de 2009
La madre de mi mejor amigo
Las máquinas dan por culo todo el día y me han jodido con el láser varias veces. Sin embargo, a mi colega John le ha servido. Llevaba el nombre de su ex tatuado en el brazo. El otro día se levantó temprano con la intención de borrárselo. Logró esquivar a unos cuantos T-800, pero las máquinas van mal folladas y han hecho explotar la clínica. John estaba desesperado porque una guerra con la ex en el brazo resulta insoportable. Yo le enseñé mi herida y le conté lo del láser. John me miró con esperanza y antes de que le pudiera decirle que era una broma, cogió su fúsil y salió al exterior. Maldito John. El fúsil dispara dos veces y la máquina lo detecta. John le hace gestos con la mano, a decir verdad le hace gestos obscenos. La máquina se cabrea y empieza a disparar. John se arremanga la chaqueta y muestra el tatuaje. La maquina no falla pero John calcula mal. El brazo cae al suelo y el resto de John cae por la alcantarilla. Antes de morir, John saca algo de los pantalones. Es una polaroid. Hay una mujer y un perro. Bonito perro. John me cuenta quien es la mujer y muere. Me guardo la foto y entierro el cadáver. Por la noche ocurre. Me he prometido no hacerlo pero la guerra es dura. No sólo la guerra está dura. Nadie me ve. Piden ayuda a gritos pero seguro que aparecerá alguien para salvarles. La madre de John mira preocupada. El perro parece ver un pájaro. O quizá va drogado. Bonito perro. Bajo la cremallera esperando que nadie me vea. Solo será por una vez. Quizá dos o tres. Cuatro a lo máximo. Tampoco me voy a obsesionar. Es sólo una fantasía.Herzog y Kinski y Fitzcarraldo
Me voy a tener que comprar un sombrero, para después quitármelo. Y así una y otra vez. Desde Aguirre, la cólera de Dios (1972), cada cierto tiempo me tomo una ración de Herzog y Kinski. El menú Fitzcarraldo me ha apabullado como pocos. Vomito esta breve entrada a la espera del próximo encuentro.
28 de marzo de 2009
El Vuelo del navegante (y Randal Kleiser)
Esto empieza a preocuparme. Resulta que soy seguidor de Randal Kleiser y ni lo sabía. Porque una cosa es que me suene su nombre como director de Grease (1978), y la otra es que también sea el firmante de El Lago Azul (1980) y El Vuelo del navegante (1986). Pero hay algo peor. Incluso he visto El chico de la burbuja de plástico (1976), telefilme con un Travolta enfermizo antes de toparse con De Palma. Así que seguidor de Randal Kleiser me debo declarar. Y aunque hubiera querido ser Danny Zuko y bailar con Sandy, aunque me hubiera perdido en la isla de Brooke Shields, me temo que hubiera preferido ser como el chaval de El Vuelo del navegante. El eslogan es genial: “David llega ocho años tarde a cenar y su familia quiere saber por qué. Pero él tiene una excusa absolutamente fantástica”. Esto va de aventuras infantiles pero en esta ocasión el chaval protagonista las vive solo. Supongo que por eso, los que nunca tuvimos grupo de aventuras, veíamos con pasión y escepticismo las excursiones corales de Los Goonies (1985). Lo que no voy a poder evitar es soltar ¡Cumplimiento! cada dos por tres, pero si que evitaré hablar más de este vuelo a riesgo de destripar el argumento. ¡Cumplimiento!.
Linda Hamilton en los años 80’
Cuando tenía 11 años me enamoré de Sarah Connor. Tras divorciarse de James Cameron se pasó por Dante's Peak y ahora prefiere la compañía de una mujer. Antes de todo eso, la intentaron matar unos chavales, rodó un guión de Carpenter con coche molón y fue la bella del futuro Hellboy. También quiso enamorar al rey Kong pero el enorme gorila seguía recordado a Jessica Lange. Entre medio fue Sarah Connor y pasó de camarera a engendrar al salvador. Creo que volverá para narrar Terminator Salvation (2009).
23 de marzo de 2009
Un puñetazo sin permiso
De Ed Wood a Hitchcock. En algún momento todos han rodado sin permisos. Hay prisa, hay nervios y sobretodo hay poco dinero. Stallone explicaba como filmaron sin autorización el famoso footing nocturno de Rocky (1976). Años después, su contrincante en taquilla vivía algo parecido con James Cameron: Terminator (1984)Schwarzenegger: Yo tenía la ropa en el maletero del coche. La saqué, me puse la chaqueta y tú dijiste: -Rápido, antes de que venga la policía. Cruza la calle y dale un puñetazo a la ventana-. Yo dije:-Vale-. Mirábamos a izquierda y derecha. Me puse los guantes a toda prisa, la chaqueta gris y demás. Me hiciste un gesto, como diciendo que la cámara estaba detrás del coche. Fui para allá y…
Cameron: Lo curioso es que, con todas aquellas prisas, no se te ocurrió preguntarme: -¿Cómo que un puñetazo a la ventana?, ¿A una ventana de cristal?
19 de marzo de 2009
Jackie Chan Barcelona
No tiene el prestigio de Woody Allen o Almodóvar pero es capaz de mostrar media ciudad en una persecución. Hace 25 años, Jackie Chan rodaba en Barcelona. La chica era Lola Forner. El villando era Pepe Sancho y la vecina era Amparo Moreno. Volteretas en el Parque de la Ciutadella y momentos musicales junto a la Dona i Ocell de Miró. Impagable.
Los Supercamorristas (Sammo Hung, 1984).
18 de marzo de 2009
Trilogía de coches y estrellas
¿Se puede empezar un film de forma más vacilona?, probablemente sí, pero vas a necesitar algo mejor que un Lamborghini Countach. Un entrañable click para los primeros minutos de Cannonball Run (1981), Cannonball Run II (1984) y Cannonball Run III (1989).
16 de marzo de 2009
Los Caraduras (Smokey and the bandit,1977)
En Perdita Durango (1997) había una metáfora entre los protagonistas y dos coches que chocan. La metáfora estaba bien pero la peli era floja. Hal Needham cuenta lo mismo y sin necesidad de metáfora. ¿Quién necesita simbología cuando tienes un Pontiac Firebird Trans Am?. Y si lo conduce un Burt Reynolds en esplendor chulesco, menos. Y ya no digamos si este piloto bigotudo se topa con una Sally Field incapaz de casarse. Si juntamos estos elementos y le añadimos la presencia de Jerry Reed como hombre de nieve, conseguimos una divertida peli de persecuciones y destrozas varias. En el instituto, Parker Lewis se salía siempre con la suya, seguido muy de cerca por Ferris Bueller. Aunque nadie lo cuente, estos chavales crecen y se convierten en Bandido, el caradura de la carretera. Aunque la música country del film puede crispar a más de uno y dos.
10 de marzo de 2009
Car Crash (1980) de Antonio Margheriti
Tras Locos al volante (1976) y Persecución sin límite (1987), la trilogía (automovilística) de mi infancia se cerraba con Car Crash (1980). El todo terreno Antonio Margheriti filmaba unas tres películas al año, versiones de los éxitos yankies como esquema básico y el videoclub como templo final de su obra. Seguro que alguna de esas versiones llegó vuestro vídeo y es que la mayoría de títulos llegaban firmados con su pseudónimo americano: Anthony M. Dawson. Car Crash era puro delirio. Un piloto de carreras y su mecánico son extorsionados por la mafia. Ana Obregón se cruza en su camino. Persecuciones varias y maquetas cutres en el clímax de la muerte. Eso sí, el Pontiac Firebird Trans Am molaba lo suyo. Vale la pena visitar la web de Antonio Margheriti y comprobar como algunos de sus films se colaron en nuestras casas.
6 de marzo de 2009
Diablo Cody y los casi famosos
“Cuando pienso en el striptease siempre me acuerdo de la película Casi Famosos (2000). Por si no la has visto (y deberías hacerlo), es la historia de un periodista adolescente llamado William Miller que en 1972 se embarca en un viaje por Norteamérica con una banda de rock. Sea como sea, William se ve arrastrado hacia una camarilla de gente guay, desde los miembros de la banda, dueño de un ego inmenso, hasta las groupies menores de edad con nombres como Polexia, Estrella o Penny Lane. A pesar de que William está al tanto ya de muchas cosas alucinantes que le han ido ocurriendo por el camino, sigue siendo el mismo chico dulce (para gran disgusto suyo). Quiere desesperadamente ser enigmático, ser como Brian Jones o Jimmy Page en vez del chico del cuaderno. Mientras me desnudaba, siempre me sentí como un William Miller del departamento de gangas. Definitivamente carente de atractivo, rodeada de hermanas pervertidas que se inventaban nombres fantásticos, deseando tener la misma seguridad en mí misma que ella y ser tan misteriosa como ellas. Al igual que William, había momentos en que me sentía como en casa, como si hubiera nacido para contemplar a aquellas rarezas resplandecientes, y tenía la esperanza de que ellas pudieran arrojar un poco de luz en mi camino. Pero nunca dejé de sentirme como la chica de los tres pies izquierdos, un icono del milenio: la torpe”.Diablo Cody. Diario de una stripper. Ed.Espasa
Puro remordimiento
Nunca he visto un capítulo de Walker, Texas Ranger. No por nada, es que no me apetece. Y debería apetecerme, aunque fuera por curiosidad, porque durante una etapa de mi infancia llegué a ver un millón de veces McQuade, el lobo solitario (1983). Chuck Norris es un mítico Ranger. David Carradine es el villano y Barbara Carrera es la chica. Esto es un casting con estilo. A destacar dos momentos: La sepultación del 4x4 con Ranger incluido y sobretodo, y por encima de todo, la furia de un Ranger esquivando las balas de Carradine en el gran clímax de esta macarrada. Un detalle: El pegadizo silbido de Francesco De Masi, que recuerdo avergonzado, remarca las escenas más dramáticas y hace que me encoja en la silla de puro remordimiento.2 de marzo de 2009
Las rutas salvajes de Sean Penn
Su estructura en flashback putea un poco. La voz en off de la hermana molesta bastante. Y los 150 minutos de metraje pueden frenar. Pero aceptando estos pequeños defectos, el film de Sean Penn es fantástico. Vale la pena encontrar el tiempo y la paciencia para contemplar el viaje de Christopher McCandless hacia rutas salvajes. Into the wild (2007).
Tres cosillas de Pork Shop Express
El Sr.Blanco, el Sr.Rosa…y el Sr.Yorke. Galería Flickr de Pork Shop Express.
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